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El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró anoche a su arribo a Managua para una visita de Estado, que su país está dispuesto a celebrar tantos acuerdos como fueren necesarios para contribuir con el crecimiento y la justicia social en Nicaragua.
Lula fue recibido en el Aeropuerto Internacional “Augusto C. Sandino” por el mandatario nicaragüense Daniel Ortega, y ambos aprovecharon, en breves declaraciones, para rememorar que desde que se conocieron, hace casi 30 años, juntos se encontraron con líderes de la estatura de Nelson Mandela, Yasser Arafat (ya fallecido), Fidel Castro y Muammar Khadafy, entre otros dirigentes políticos mundiales.
El jefe de Estado brasileño dijo que sentía una emoción diferente al regresar a Nicaragua como Presidente de la República. Lula estuvo por primera vez en Managua el 19 de julio de 1980, durante el primer aniversario de la revolución sandinista, cuando conoció al líder cubano Fidel Castro.
Lula da Silva manifestó que pese a que Ortega perdió las elecciones en el 90, la relación de ambos nunca disminuyó. “Regreso aquí para hacer una visita de Estado a un compañero que regresa a la Presidencia de Nicaragua”, dijo.
Añadió que también visitaba el país con la voluntad de reafirmarle a Ortega que Brasil está dispuesto a celebrar tantos acuerdos como fueren necesarios para contribuir al crecimiento de Nicaragua.
El presidente Lula, que ya visitó México y Honduras en el marco de una gira que este miércoles lo llevará a Jamaica, y finalmente a Panamá, dijo que se sentía feliz, no sólo por encontrarse en Nicaragua, sino porque también Ortega había recuperado el poder.
En ese sentido, le deseó “toda la suerte del mundo” al jefe de Estado de Nicaragua, para hacer todo aquello que su pueblo espera y necesita.
Ortega: nos sentimos honrados
Por su parte, el presidente Ortega dijo que en casi cien años de relaciones entre los dos países, era la primera vez que un presidente de Brasil visitaba Nicaragua, tras declararse honrado y contento de tener a Lula de visita en el país.
De acuerdo con el programa, esta mañana los presidentes efectuarán una reunión de trabajo en la Secretaría del FSLN, donde despacha Ortega, posteriormente se incorporarán al foro empresarial que reunirá a hombres y mujeres de negocios de ambos países, y en horas de la tarde tendrá lugar la firma de los acuerdos de cooperación en los que Brasil está dispuesto a tender su mano.
El gabinete en pleno y el Cuerpo Diplomático recibieron al presidente brasileño, y el gran ausente fue el alcalde de la capital, Dionisio Marenco. Tampoco se vio entre los diplomáticos al embajador de Estados Unidos, Paul Trivelli.
Ortega fue acompañado de la coordinadora del Consejo de Comunicación y primera dama Rosario Murillo. Lula viaja acompañado de su esposa, Marissa da Silva, y entre los miembros de su gabinete de gobierno, destaca el canciller Celso Amorín.
Prioridades: infraestructura, energía y agroindustria, dice vicepresidente Morales
En tanto, el vicepresidente Jaime Morales, uno de los pocos funcionarios a los que tuvo acceso la prensa debido a lo hermético de las medidas de seguridad, informó que la delegación empresarial que acompaña al presidente Lula, ha fijado entre sus prioridades la posibilidad de invertir en infraestructura, energía (biocombustibles) y agroindustria.
Morales, quien coordinará el evento empresarial conjunto, dijo que Nicaragua le da la bienvenida a la inversión extranjera y al intercambio comercial que se puede dar entre los dos países.
No descartó que haya interés de los empresarios de los dos países en coinvertir en la producción de etanol, una alternativa a la dependencia del petróleo. Morales tampoco descartó que de ese encuentro surja alguna iniciativa para empezar conversaciones de cara a abrir un mercado entre los países del istmo a través del Sica y el Mercosur.