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La producción energética de 36 megavatios de potencia del proyecto geotérmico San Jacinto Tizate, que ejecuta la empresa Polaris Energy Nicaragua S.A., vendría a contribuir en la  reducción de costos de la factura petrolera que tiene Nicaragua, y en los índices de generación eléctrica a base de combustibles fósiles.

Esta energía producida con recursos renovables estará conectada directamente al Sistema Interconectado Nacional SIN en diciembre de este año, permitiendo que el país tenga ahorros de hasta US$62 millones anuales en la compra de petróleo, destacaron ayer directivos de Polaris Energy Nicaragua S.A.

Según datos de la empresa, una vez que el proyecto se encuentre operando, el sistema eléctrico nacional podrá reducir los índices de producción energética con plantas que operan usando combustibles derivados del petróleo, pasando de una producción anual del 65 a un 49% de producción térmica.

Directivos de esta empresa dieron a conocer ayer en un recorrido que se realizó en las instalaciones del proyecto, que las primeras pruebas para energizar la subestación eléctrica construida, se estarán ejecutando en octubre de este año, y que a mediados de diciembre estarían conectándose al SIN estos 36 megavatios de potencia.

Antonio Rodríguez, Gerente General de la planta, explicó que esta es la primera etapa de expansión del proyecto, que contempla otra más para generar otros 36 megavatios de potencia.

Rodríguez manifestó que esta primera fase contempló la perforación de ocho pozos productores de vapor y de reinyección de agua para la producción energética, la instalación de la turbina generadora, torres de enfriamiento de agua, subestación eléctrica, instalación de tubería en los pozos y cableado eléctrico.

 

En diciembre
“Todo el proyecto tiene al menos 17 pozos para producción de vapor y reinyección de agua, todos serán usados para la producción energética. A mediados de octubre de este año iniciamos pruebas de generación, y en diciembre se estará inyectando electricidad a la red eléctrica nacional”, afirmó.

Rodríguez explicó que la planta contará con una nueva subestación eléctrica, con capacidad para operar los 72 megavatios que producirá el proyecto en 2012, una vez que entre a operar la segunda fase del proyecto.

“Nicaragua figura ya en los países a nivel mundial, por ser en los últimos años uno de los productores de energía geotérmica. Es importante reconocer esto, porque es poca la inversión que se da en esta área por los altos riesgos de inversión. Estamos hablando de que solo dos proyectos por año se ejecutan en el mundo”, expresó.  

 

Energía más barata
Según datos del Centro Nacional de Despacho de Carga, CNDC, el costo promedio de megavatio producido ayer en el SIN, que se compone de plantas térmicas y de generación renovable, fue de US$172.

La entrada en operaciones de la primera fase de San Jacinto Tizate permitirá operar con un costo promedio de generación de US$92, según los contratos de compra-venta de energía que tiene firmado la empresa Polaris con las distribuidoras Disnorte-Dissur del grupo Gas Natural.

Mario Arana, Gerente de País de Polaris Energy, explicó que el costo total de la inversión del proyecto se acerca a los US$200 millones, financiados con capital de los socios inversionistas y préstamos logrados con la banca internacional.

Arana indicó que más allá de la generación renovable barata que aportará el proyecto, lo positivo es que San Jacinto Tizate ha reunido un grupo de inversionistas que han apostado por apoyar proyectos como este en Nicaragua, lo que deja al país muy bien parado en parámetros de confiabilidad.

“A nivel internacional hay una fiebre por promover proyectos de energía limpia, y nosotros nos montamos en esta ‘ola’ para gestionar con los organismos financieros que vieron un potencial grande en Nicaragua, donde hay oportunidad para ejecutar proyectos como este. La geotérmica requiere de mucho capital, que es de alto riesgo en las fases iniciales, cuando se está explorando la capacidad de los reservorios de vapor y existe mucha incertidumbre, porque no se sabe si al final se podrá generar energía”, especificó.

Arana destacó que los organismos financieros del proyecto, compuestos por ocho bancos, ya aprobaron el capital para iniciar la segunda fase del proyecto. “Este financiamiento es de US$160 millones, que nos permite entrar a la fase de construcción avanzada de la segunda  etapa del proyecto para operarlos el próximo año. En total, estaremos invirtiendo otros US$200 millones”, agregó.

 

Ahorro en alza
Alejandro Argüello, Vicepresidente de Desarrollo Corporativo en Polaris, explicó que el ahorro que dejará al país el proyecto geotérmico podría ser mayor el próximo año, tomando en consideración que el precio del petróleo pase más allá de los US$88 por barril.

“La matriz energética del país será menos dependiente del petróleo. Tendremos ahorros de hasta US$85 millones por año, si los costos del crudo se mantienen en ascenso; son dos aspectos importantes que son positivos para Nicaragua. La producción geotérmica es una energía que se mantiene estable a lo largo del año, con una capacidad de producción encima del 96%, lo que significa que hay energía disponible todo el año”, agregó.