•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • END

Organizaciones de derechos humanos consideraron imperativo que las autoridades oficialmente aclaren y dejen fuera de toda duda el asesinato del sacerdote Marlon Pupiro García, dado que las inconsistencias han incertidumbre y creado, incluso en los círculos de la iglesia Católica, divergencias.

Gonzalo Carrión, director del área jurídica del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, estableció que no se trata de satisfacer la morbosidad de nadie, sino de esclarecer la forma en que murió Pupiro, hacer públicos los hechos y la verdad sea cual sea.

“Hay mucha especulación alrededor de esto luego que Medicina Legal informa una cosa, la Policía Nacional otras y al final el Ministerio Público menciona otra. Hay contradicciones y a la historia le faltan elementos de lógica.”, dijo Carrión señalando que la población necesita conocer la verdad tal como también lo pide el secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor René Sándigo.

Indicó que la Policía Nacional, bajo la mirada de los medios de comunicación, se garantizó un buen golpe de imagen cuando de manera rápida realizó detenciones en el mercado oriental y posteriormente la detención del supuesto victimario, a quien hicieron confesar el crimen, para luego decir que el caso estaba resuelto y el móvil era simplemente el robo del vehículo, aunque la falta de claridad dejó entre dicho si eso realmente fue así.

El representante del Cenidh se preguntó ¿Se está ocultando algo? Y si lo hacen ¿Para proteger a quién? “Yasker Blandón, el acusado, cuando logre hablar durante el proceso judicial, se conocerá mucho”, dijo con la esperanza que a los medios de comunicación no se les prive de su presencia.

Para Carrión las declaraciones de Monseñor Bismark Carballo, párroco de la iglesia Espíritu Santo, quien antes fue víctima de confabulaciones con este gobierno, ahora está por no contradecir a las autoridades.

Marcos Carmona, director de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, dijo que no pretende hacer más especulaciones y recomienda a las autoridades policiales ser más asertivos y congruentes, principalmente cuando son casos en los cuales la población tiene tanta expectativa, por tratarse de una persona tan querida en su comunidad.

“Esperamos que no haya nada detrás de este caso y se haga justicia”, exigió Carmona, mencionando que es lamentable que en la iglesia no haya unidad en ese respecto.