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Desanimados y escépticos. Así se muestran pobladores del vertedero La Chureca, quienes señalan que ni los líderes comunitarios del barrio ni las autoridades de la municipalidad les comunican el avance del proyecto y cómo los organizarán una vez que empiecen a funcionar todos los vasos de vertido.

Mientras tanto, en la sesión del Concejo, coordinadores de la obra dieron a conocer los niveles de ejecución hasta la fecha.

En el terreno donde se construyen las 258 casas es prohibido pasar. Vigilantes de la empresa El Goliat impiden el acceso, mientras a lo lejos las primeras 100 casas que comprende el Proyecto Integral de Acahualinca, empiezan a tener forma.

Aunque las autoridades municipales señalan que hay un 60 por ciento de avance y esperan que para la primera quincena de septiembre se culmine esa fase, las labores en el terreno son lentas.

El año pasado con las fuertes lluvias y la estrepitosa crecida a 42.76 metros sobre el nivel del mar del Lago Xolotlán, la obra se atrasó y se decidió elevar el nivel en el que se estaban haciendo los trabajos hasta 45 metros para evitar que con próximas lluvias, las viviendas de interés social para los pobladores del vertedero La Chureca colapsaran.

El proyecto cuyo costo ronda los 40 millones de dólares es financiado por la Cooperación Española y fondos de contrapartida de la comuna capitalina.

Vilma Romero y su esposo, José Miguel Flores, tienen 22 años de vivir en y de La Chureca. En ese ambiente se han criado sus cinco hijos y el último que viene en camino conocerá un lado diferente del vertedero, pero les preocupa que la municipalidad no les de trabajo, porque según ellos, se intenta beneficiar a los que “tienen pata”.

“Ni siquiera podemos ir a ver cómo están las casas. Nos dicen que es prohibido, imagínese si nos limitan ahora, cómo será cuando ya esté lista la Planta de Clasificación de Desechos”, precisó Flores.

Componentes del proyecto
Tres componentes vitales conforman la obra, entre los que destacan el factor ambiental que comprende el sellado del vertedero, la colocación y funcionamiento de cuatro vasos de vertido, de los cuales, ya tres están listos y en el primero, el área de Limpieza Pública de la comuna ya está operando y están en la construcción de la Planta de Clasificación de Desechos Sólidos, que tendrá tres puntos vitales, la nave central, el puerto de descarga y separación de desechos y un tercer eje que funcionara como bodega y punto de carga.

La planta tuvo un rediseño, por lo cual hasta ahora se lleva apenas un 10 por ciento de avance en su construcción.

El basurero La Chureca funciona desde 1973 y según Elvira Reyes, una de las coordinadoras del proyecto, hasta la fecha se ha depositado en las 41 hectáreas que comprende el mismo, unos 8 millones de metros cúbicos de basura.

Como parte del componente ambiental, hasta la fecha ya se ha ejecutado el paisajismo y se están empezando a capturar mediante un sistema avanzado, los gases tóxicos que también afectan al Lago Xolotlán.

En el caso del componente de habitabilidad, hasta ahora se empiezan a ver las primeras cien casas que se darán a quienes han vivido de lo que recogen en el vertedero, cada una con un valor de 20 mil dólares, pero que no se cargarán a los beneficiarios.

Según Reyes, ya se licitó la construcción de las otras cien casas y solo quedarían pendiente 58 viviendas.

El último componente es el socioeconómico, que comprenderá la generación de empleos para los que vivían de la basura. En el caso del presupuesto, Reyes señaló que el ambiental es que se llevó la mayor parte de los fondos, es decir, un 56.40 por ciento, mientras tanto, a las viviendas se destinó un 23.81 por ciento (649 mil 421 dólares con 38 centavos) y el último eje del proyecto necesitó apenas de 12.53 por ciento.

Tragsa es la empresa encargada de las labores de construcción de las viviendas. También es la que se encargó de la colocación de los vasos de vertido.