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La alquimia ha llegado a Nicaragua arrastrada por las olas del mar hasta 70 dispensarios, y según sus impulsores,  promete ser la cura para gran diversidad de males. Muchos pacientes respaldan que el agua de los océanos es la panacea para muchos de sus padecimientos, pero la comunidad médica nicaragüense opina lo contrario.

Quienes defienden el uso del agua de mar como solución para todos sus padecimientos, afirman que esta es la solución para los 10 millones de niños que mueren al año a causa de desnutrición severa, pero para la nutricionista Martha

Eugenia Benavente, de la Clínica Lomas del Valle, esto no tiene ni pies ni cabeza.
“El agua de mar no contiene los nutrientes esenciales que el cuerpo necesita --carbohidratos, lípidos y proteínas--, los cuales son fuente de glucosa y energía al ser desdoblados. No contiene hierro ni las vitaminas liposolubles A, D y K, por lo que está contraindicada en casos de desnutrición”, explica la Dra. Benavente.

El agua acelera el metabolismo en más de un 30%, por lo que estimula el consumo de más energía y de calorías. Por tanto, en el caso de pacientes con bajo peso, podría ser un arma de doble filo, que provoque más daños que beneficios, advirtió.

Altamente peligrosa
Para el Dr. Orlando Granera Llanes, médico internista y nefrólogo clínico, este tipo de terapias pueden ser altamente perniciosas y tener efectos antagónicos en los pacientes con enfermedades renales, contrario a lo que asegura la Dra. María Teresa Ilari, promotora de esta medicina alternativa.

“Tomar agua de mar es contraproducente, ya que en el caso de los pacientes con fallo renal, la primera medida es restringir su ingesta de sodio y agua para evitar una sobrecarga de líquidos que lleva a un desequilibrio hidroelectrolítico”, dice el Dr. Granera.

Esto puede conducir a falla cardiaca y a edema de pulmón, ya que la sal o el cloruro de sodio predispone a la retención de líquidos y eleva la presión arterial.
En el caso de los cálculos renales, que se forman por el mal transporte de calcio en la orina, el Dr. Granera explica que el agua de mar nunca es una opción.

“Cuando hay una sobrecarga de sal, aumentan las concentraciones de calcio en la orina, porque este se intercambia por la sal con la consecuente formación de cálculos. Para mí esto no es más que una estafa, porque en la literatura médica no existe un solo registro de que el agua de mar tenga efectos terapéuticos”, indica el Dr. Granera.

Deshidratación celular puede llevar a la muerte
El Dr. Manuel Hernández Pacheco, médico internista, señala que el consumo de un alto contenido de sal provoca un aumento de la osmolaridad de la sangre, con la consiguiente deshidratación de las células.

“Cuando aumentan los niveles sanguíneos de sal, el agua que está dentro de la célula sale al intersticio, y la célula se deshidrata para compensar el cambio”, explica el Dr. Hernández.

El Dr. Pablo González León, cardiólogo de la Clínica Caridad del Cobre, asegura que el agua de mar puede conducir a la muerte, porque en pacientes con problemas cardíacos, desencadena retención de líquidos a nivel de los miembros inferiores, edema de pulmón, falta de aire, retención de líquido abdominal, disminución en la absorción de los nutrientes y medicamentos, y edema cerebral y renal.

El Dr. Francisco Gerardo Benítez, dermatólogo y especialista en cosmeatría, expresa que el agua de mar es rica en yodo y puede producir hipertiroidismo e hipernatremia, acompañado de arritmias y trastornos cardíacos.

También añade que aunque puede dar el aspecto de un rejuvenecimiento de la piel, es un efecto ficticio, ya que el aspecto terso y liso es fruto de la acumulación de agua por la deshidratación celular.