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En manos de la Comisión de Medioambiente de la Asamblea Nacional se encuentra desde 2007 un dictamen para declarar el Cerro Mokorón como reserva protegida, el cual está estancado, mientras los trabajos de construcción del nuevo estadio de fútbol ya comenzaron,  y la maquinaria de la Alcaldía de Managua ya arrasó con la cobertura vegetal de la zona que colinda con la pista suburbana, donde será la entrada al parqueo.

El área del Cerro Mokorón pertenece a la Subcuenca Sur de Managua, y representa un área vital de infiltración que, de deforestarse o dañar las partes altas, puede causar inundaciones en la capital, pues según uno de los especialistas del Centro Humboldt, el agua no sería adsorbida, sino que se escurriría hacia la zona baja, que es donde está situada la ciudad.

El próximo domingo 11 de septiembre se celebrará un juego en el nuevo estadio de fútbol, cuya construcción está inconclusa, a pesar de que su planificación comenzó en 2002, cuando las autoridades de la UNAN-Managua optaron por donar las 10 manzanas de terreno donde se realizaría la obra, que comenzó a construirse en 2004. Ese año, el  presidente de la FIFA, Joseph Blatter, colocó la primera piedra.

Desde 2008, con la administración del exalcalde sandinista, Dionisio Marenco se destinó en el Plan de Inversión Anual de ese año una partida de 4 millones de córdobas para la construcción del parqueo, que a marzo de 2009 no llevaba nada de ejecución y solo se habían realizado movimientos de tierras.  

Fue hasta hace menos de una semana que trabajadores de la comuna capitalina empezaron a botar todos los árboles de la zona y a demoler el bulevar, con el fin de ampliar los dos carriles, el derecho seis metros y el izquierdo cinco, además de abrir una “trocha” de 250 metros hasta donde se hará el parqueo.

Donde se ampliará la calle se harán varios giros y un triángulo de entrada y de salida de los vehículos. El proyecto está a cargo del ingeniero Róger Pérez, quien adujo ser parte de la municipalidad, aunque una publicación de 2009 de EL NUEVO DIARIO determinó que la empresa a cargo de la obra es Construnicsa S.A., propiedad de Manuel Treminio, hermano del viceministro de Educación, José Treminio.

Ahora, los trabajos de la maquinaria pesada se prolongan hasta altas horas de la noche, para terminar a tiempo parte del proyecto que “limpió” la cobertura vegetal de la zona de amortiguamiento del cerro, que comprende 43 manzanas.

La larga lucha por el cerro
David Morales, oficial de incidencia para el tema bosques, del Centro Humboldt, precisó que desde 2003 se comienza la lucha para declarar el cerro como reserva protegida, por lo que en 2004, el Movimiento Pro Defensa del Cerro Mokorón introdujo ante la Secretaría del Concejo de ALMA una propuesta de ordenanza municipal, donde se declara al coloso como parque ecológico, pero en 2005 se niega esto, porque las autoridades edilicias afirman que la zona es propiedad privada.

Morales señaló que hasta 2006 se ha constatado que hay seis personas (militares activos y retirados) que declaran ser propietarios de zonas del cerro, y que pidieron una actualización de los datos a la Dirección de Urbanismo de la comuna, pero nunca dieron respuesta. Estas propiedades están en la zona núcleo del cerro, que comprende un poco menos de un mil manzanas de terreno.

Para tratar de evitar mayores problemas y después de varias negativas, en la 42 Sesión Ordinaria del Concejo, que se efectuó en julio de 2008, se aprobó una moción de no permitir que se construya en el cerro, mientras la AN no se pronuncie sobre su situación.

Morales señaló que a pesar de esto, el área donde se construye el parqueo no fue incluida, porque los planes ya estaban desde mucho tiempo antes.

“La falta de cobertura vegetal y de impermeabilización del suelo, sin embargo, disminuirá la capacidad de recarga y provocará que el agua se escurra e inunde las zonas bajas de Managua, además, desde que se comenzó a construir el estadio no quedó bien compactada la tierra, y con un poco lluvia una de las paredes laterales del estadio se vino abajo”, agregó Morales.

Ahora, la falta de árboles en gran parte de la zona de amortiguamiento puede hacer colapsar las zonas bajas, según Morales, mientras el ambientalista Kamilo Lara señaló que desconocía lo que se estaba haciendo en la zona, pero también recordó que esta área es una de las partes más vitales de infiltración en la capital.