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El estadio de fútbol debe ser la última obra permitida en el área de influencia del Cerro Mokorón, pues la estructura no aguanta más. Es la advertencia del experto ambiental Kamilo Lara, refiriéndose a que no solo se generaría un daño ambiental que elevaría la vulnerabilidad de Managua a las ya terribles inundaciones, sino que “hasta la millonaria inversión sufriría serios daños”.

Su planteamiento es realista, pues ya nada se puede hacer para revertir las afectaciones al recurso, producto de la construcción del estadio de fútbol. Lo que corresponde es que las autoridades velen para que no haya más intervención humana y se salve el “cucurucho”, como llamó el general Omar Halleslevens hace años al Mokorón, opinó Lara.

Explicó que el parqueo para unos 400 vehículos, que es la obra en la que trabajan a marcha ligera actualmente, fue ubicado en un sitio equivocado. “Lamentablemente está en pendiente, nunca debió haberse escogido, es susceptible a alta erosión empujada por las partes altas de la Cuenca Sur”, señaló Lara, recordando que las aguas de esta cuenca bajan por esta zona a una velocidad de 80 metros cúbicos por segundo, y como prueba de su impacto, indica los daños evidentes en la estructura del estadio, los cuales obligaron a reparaciones e incluso a la reconstrucción de muros enteros.

“El sitio (parqueo) se encuentra a escasos 200 metros del parte agua de toda la cuenca, que es la base de la inclinación de la fuente, eso es una amenaza, porque arrastraría todo a su paso”, dijo, llamando a que se tomen medidas de mitigación.

En una visita al sitio, Lara identificó que los accesos al estadio tienen cárcavas sin ninguna protección perimetral. “Tampoco encontró terraceo, que son obras de mitigación para erosión de suelo”, dijo.

 

Temor por ubicación de graderías
También manifestó temer por la ubicación de las graderías, ya que están construidas sobre un corte de talud que en este momento tiene el soporte de un bloque de tierra ubicado hacia el oeste “Si esa área es intervenida, esas graderías colapsarían”, como pasó con el anfiteatro de Tiscapa, apuntó el experto, criticando que el área de influencia del cerro no está siendo manejada de manera técnica y científica.

“La construcción, a simple vista, no se ajusta al nivel de riesgo del sitio escogido”, determinó, llamando a las autoridades de la Universidad de Managua, que fueron las que donaron los terrenos para construir este estadio, a realizar valoraciones técnicas, e insistió en que “es de urgente necesidad que la Alcaldía la decrete zona ya no apta para más construcciones”.

A su parecer, la Asamblea debería retomar la demanda de declaratoria de Parque Nacional.

Sobre ese punto, el propio presidente de la Comisión Ambiental de la Asamblea Nacional admitió que los diputados de su comisión que no dieron su firma para el dictamen de ley para que el Mokorón fuera declarado Parque Nacional, fallaron.

“Muchos de los miembros que no han hecho conciencia de firmar este dictamen, sobre ellos va también a recaer la responsabilidad de alguna catástrofe, y los daños que en el futuro podamos tener los managuas”, sentenció el legislador, externando preocupación por los movimientos de tierra y por el levantamiento de infraestructura, para lo que han tenido que arrasar con la capa vegetal. “Esto, lógicamente, vuelve más vulnerable a Managua”.