•  |
  •  |

La construcción del parqueo del Estadio Nacional de Fútbol que se trabajó en su primera fase para el juego entre Panamá y Nicaragua, se hizo sin evaluar las condiciones del terreno y los riesgos que conllevaría el mismo por la cercanía con la placa Zogaib o Escuela, según el director del Instituto de Geología y Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN, Dionisio Rodríguez.

Para la construcción del estadio, Rodríguez señaló que se hizo un estudio geológico previo para evaluar las condiciones del terreno y el sitio exacto por donde está la falla, y al final de la inspección recomendaron que la construcción se alejara de la fractura, aunque esta medida muy poco se acató. Rodríguez precisó que el cerro Mokorón es el bloque levantado de la falla que se formó debido a un movimiento sísmico brusco, mientras las faldas del coloso son las partes hundidas de la misma fractura.

“La cancha del estadio no tiene problemas. La obra está bien en la parte baja; el problema es en las graderías”, indicó el especialista.

Las graderías, de acuerdo con Rodríguez, están justo en el punto donde convergen los dos bloques, es decir, donde se da el mayor movimiento sísmico, y por eso se recomendó que se construyera retirándose un poco de la falla.  

Baños son un gran peligro
Otro punto que se encuentra en grave riesgo son los baños, que están también en las graderías y son semisubterráneos.

“Son un peligro (los baños). La gente puede quedar enterrada si hay un sismo. La estructura va a estar en un riesgo permanente”, detalló.

El terreno de Managua a nivel geológico, según detalló el experto, es peligroso por el nivel de sismicidad, y vulnerable por la erosión que sufre ante la deforestación de que ha sido objeto.

En el caso de la parte posterior del estadio, donde se ubicó el parqueo, debido a la pérdida de cobertura vegetal, Rodríguez considera que fomenta que el agua de lluvia ingrese fácilmente al terreno donde está la cancha.

Materiales volcánicos arrojados por gravedad hace cientos de años son los que formaron este terreno, razón por la cual por más que se compacte el suelo, siempre seguirá suelto y es fácil de desprenderse.

“El suelo está compuesto por arena, ceniza y fragmentos de rocas volcánicas que quedaron compactados con el paso del tiempo, pero es suave”, añadió Rodríguez.

En los muros del cerro se pueden apreciar pequeñas fracturas que se forman a partir de la falla principal (Zogaib), y el especialista recuerda que se debe construir alejado para evitar pérdidas de infraestructura y en un caso extremo, hasta vidas.