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La Fiscal Departamental de Managua, Blanca Salgado, afirmó que solicitaron una ampliación de la investigación a la Policía Nacional en el caso del asesinato del padre Marlon Ernesto Pupiro García, párroco de la iglesia Inmaculada Concepción de María, del municipio de La Concepción, ya que hoy habrá un intercambio de pruebas en los Juzgados de Managua, entre las partes involucradas.  

La primera comisionada Aminta Granera, jefa de la Policía Nacional, aseguró que este caso no está cerrado, y que están abiertos a recibir de la ciudadanía aportes que tengan fundamento.

Mientras, el comisionado mayor Fernando Borge, jefe de Relaciones Públicas de dicha institución, negó que el Ministerio Público haya solicitado una ampliación del expediente, y explicó que “lo que se está haciendo es entregando algunas diligencias o resultados que estaban pendientes, y que la Fiscalía los va a incorporar como medios de prueba”.

“Si bien es cierto era para reforzar ciertas situaciones que nosotros queríamos ampliar, para nosotros el caso ya está resuelto. Allí está más que claro, todavía a esta fecha se ha estado trabajando en él”, aseguró Salgado.
Algunas ampliaciones

Uno de los puntos en que demandó ampliación el Ministerio Público, es la obtención del video de la gasolinera Esso On The Run de la rotonda El periodista, adonde Yazker Blandón, mesero del centro recreativo La Borgoña y supuesto asesino del religioso, habría llevado la camioneta de la víctima para comprar una botella de agua.

“En este momento hay unas personas que estaban de cajeras, y nos estamos enfocando en la declaración que nos pueda dar esa persona que le recibió las monedas y le vendió el agua”, dijo la fiscal.

La investigación oficial y dada a conocer a la población no convence a los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, quienes exigieron a la Policía y a la Fiscalía General de la República, que esclarezcan “verdaderamente” el atroz crimen, y “que no se guarde ninguna información sobre el caso”.

Otra parte importante para la Fiscalía es la ampliación de la entrevista con Luis Sánchez, chofer de la víctima, para que este pueda confirmar que el sacerdote andaba en su vehículo la llave “crescent” que se supone fue usada para golpearlo y dominarlo. Cabe señalar que dicha pieza no fue encontrada por las autoridades policiales.