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  • EFE

La oposición consideró "tardía" la decisión del Gobierno de invitar a la OEA, a la Unión Europea (UE) y al estadounidense Centro Carter para supervisar los comicios presidenciales del próximo 6 de noviembre, en los que el gobernante Daniel Ortega buscará una polémica reelección.

"Una observación a estas alturas solo verá las anomalías el día de la votación, pero no verán todo lo que ocurrió en la organización de las elecciones", señaló el jefe de campaña de la opositora alianza Partido Liberal Independiente (PLI), Eliseo Núñez Morales.

Según el dirigente opositor, los observadores no dieron fe de la forma en que fueron integradas las juntas receptoras de votos, las cuales, afirmó, benefician en número al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Tampoco estuvieron presentes durante el proceso de verificación al padrón electoral, en el que la oposición denunció una "serie de anomalías".

Por su lado, el jefe de campaña del opositor Partido Liberal Constitucionalista (PLC), José Antonio Alvarado, dijo que ha sido una decisión "tardía", pero que celebran la invitación hecha a los observadores internacionales.

"Entre más observadores hay, más confianza siente la gente y más transparencia hay en el proceso electoral", indicó Alvarado que, al igual que Núñez Morales, dijo que si se reúnen con la OEA, la UE y el Centro Carter les harán una "radiografía del panorama electoral".

En junio pasado el entonces embajador estadounidense en Managua, Robert Callahan, sostuvo que la posición de Washington "es tener observadores electorales con mucha anticipación, meses antes de las elecciones".

Callahan recordó, en esa ocasión, que en los comicios generales de 2006, que ganó Ortega y que también fueron en noviembre, los observadores estaban desplegados desde marzo de ese año.

El Centro Carter aseguró hoy que no enviará una misión completa de observación a Nicaragua, y condicionó el viaje de un grupo reducido a que el organismo electoral nicaragüense "clarifique" las reglas para acompañar esos comicios.

"Una misión completa requiere la observación de todas las fases de la elección, y muchas de esas fases ya han concluido. Si las normas son aclaradas, consideraremos si hay tiempo y recursos para enviar una delegación reducida", explicó Jennifer McCoy, directora del Programa para las Américas del Centro Carter.

En un comunicado divulgado hoy por esa organización no gubernamental, fundada por el expresidente de EU Jimmy Carter, mostró su "preocupación" por los problemas identificados por diversos actores políticos y de la sociedad civil nicaragüense durante las etapas iniciales del presente proceso electoral.

Entre ellos, citó el "incompleto" y "complicado" proceso para conseguir el documento de identidad o cédula, "problemas de representatividad" en el nombramiento de los funcionarios electorales y un padrón electoral "desactualizado e inflado".

La OEA informó hoy que su secretario general, José Miguel Insulza, viajará en las próximas semanas a Nicaragua para reunirse con Ortega y suscribir los acuerdos que autoricen la misión electoral.

Por su parte, el jefe de la Comisión Europea para Centroamérica y Panamá, Mendel Goldstein, anunció la pasada semana el acuerdo para supervisar las elecciones tras solventar unas "dudas" sobre el Reglamento de Acompañamiento Electoral, entre ellas el término de "acompañamiento" con el que sustituyen el de "observación".

El 6 de noviembre unos 3,3 millones de nicaragüenses habilitados para votar elegirán a su presidente, vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 ante el Parlamento Centroamericano.