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A menos que más adelante se realice una auditoría, por ahora no se podría investigar ni establecer control de la partida de un millón de córdobas que el Consejo Nacional de Universidades, CNU, destinó para el “acompañamiento” en las próximas elecciones, ya que es un ente autónomo. Así lo dejó entrever el contralor Guillermo Argüello Poessy, mientras el exrector de la UNAN, Carlos Tünnermann, precisó que ya en 2008 observaron, y los antecedentes de la participación universitaria no fueron buenos.  

El presidente del CNU, Telémaco Talavera, justificó que su participación sí tiene fines académicos y pertenece a la formación integral de los jóvenes, algo que no es compartido por Tünnermann, pues señaló que la participación anterior dejó sinsabores.

En 2008, cuando se realizaron las elecciones municipales, un grupo menor a los 20 mil estudiantes “voluntarios” que utilizó el CNU para ese proceso, participaron en la observación, pero ninguno se atrevió a cuestionar los resultados, ni mucho menos se percataron de algún tipo de anomalías.

“Como organismo de observación electoral, en los comicios municipales de noviembre de 2008, el CNU no se percató de las anomalías, y no dijeron ni una palabra del fraude en los 40 municipios”, declaró Tünnermann.

Con ese antecedente, el exrector fue claro en decir que tiene sus reservas respecto al trabajo que hará el CNU este año, pues no comprende cómo siendo observadores no hayan observados las anomalías de las elecciones que hasta ahora han sido las más cuestionadas en la historia del país.  

Un mal papel
“Tuvieron un mal papel en las elecciones pasadas, y para estas elecciones no creo que sea un aporte a la formación integral de los estudiantes, cuando ya se tiene un antecedente de silencio”, añadió.
La decisión del CNU de usar el 6% que asigna el Estado a las universidades no puede ser controlada explicó Tünnerman, pues recordó que la Ley de Autonomía Universitaria los ampara para ejecutar este tipo de acciones.

Agregó que el dinero se hubiese utilizado en beneficiar a los estudiantes, y que en todo caso el proceso de “acompañamiento” es mayor al millón de córdobas, considerando que previo a la participación de los jóvenes en los comicios se les tuvo que haber capacitado.

Mientras que para el día de las elecciones se les tiene que pagar traslado, y los tiempos de comida, por lo cual Tünnermann no considera que solo se ocupe un millón de córdobas.

“No es decisión afortunada, esperemos que los observadores del CNU sean más cuidadosos, más objetivos, y sea una contribución positiva”, precisó el exrector.

Por su parte, el contralor Poessy afirmó que la CGR no tiene controles previos en Nicaragua, como sí los posee el ente fiscalizador de Costa Rica.

“Constitucionalmente no se puede ni nos faculta la Ley Orgánica; las universidades gozan de autonomía para hacer uso discrecional de sus recursos, posteriormente sí se podría hacer una auditoría”, declaró el contralor.

UNEN guarda silencio
Rigoberto Figueroa, secretario de organización de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua, UNEN, al momento de ser consultado señaló que se encontraba en una reunión con el gremio estudiantil, donde se estaba abordando el tema, y que no iban a dar declaraciones hasta que se llegara a un consenso.

Tiempo después se intentó contactarlo para saber si ya habían llegado a una conclusión, pero su teléfono se encontraba apagado.