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Son 68 las bebés y niñas violadas de enero hasta agosto de este año, y la Red de Mujeres contra la violencia señala que las autoridades no están haciendo el trabajo correspondiente para reducir las cifras y mucho menos para castigar a los violadores.
Según el observatorio de medios de Católicas por el Derecho a Decidir, en el monitoreo de los medios de comunicación, los delitos perpetrados contra bebés y niñas, en edades de entre uno a 13 años, son 68 las víctimas de la violencia sexual, mientras las adolescentes violadas son 37.
En total, en lo que va del año, son 204 denuncias por violencia sexual contra mujeres y 22 contra hombres, que en su mayoría son menores de edad. Solo 29 de estas violaciones ocurrieron en agosto, igual número que en julio, y 14 eran menores de 12 años.
María Elena Domínguez, de la coordinación de la Red de Mujeres, señaló que si bien el feminicidio ha bajado en comparación con el año pasado, las cifras en violencia intrafamiliar y sexual siguen creciendo.
“Los robos seguidos de violación están a la orden del día en los taxis, en la mototaxis, en caponeras, pero la Policía habla de gran éxito por desarticular una banda de vehículos. Esto ocurre porque no existe un plan articulado para detener a los violadores, pues las mujeres no son prioridad”, comenta, agregando que la impunidad es tan alta en los casos de violación como en los feminicidios.
Domínguez asegura que incluso muchas cifras oficiales no se conocen, y en los informes oficiales todo esto está maquillado para no alarmar a la población, y hacer ver internacionalmente que seguimos siendo el país más seguro de Centroamérica. Alega que de esto sabe la Red, pues en cada territorio con organizaciones de mujeres se conocen los casos llegados, pero no todos son reportados oficialmente.
“¿Las campañas de prevención?, están en planes, pero solo se ven cuando hay fechas alusivas, no es una constante”, dijo la representante de la Red de Mujeres.

“No es tan así”
Para Debora Grandison, Procuradora Especial para la Mujer de la Procuraduría en Defensa de los Derechos Humanos, PDDH, la situación no es tan así, pues considera que los incrementos de las denuncias representan que las campañas que instan a las víctimas a recurrir a las autoridades están dando resultados.
“La PDDH viene trabajando muy de cerca en el tema de la prevención en procesos de capacitación, y eso nos lleva a trabajar con las promotoras de las Comisarías de la Mujer, que dan acompañamiento a las víctimas”, mencionó la procuradora.
Consideró que no se pueden quedar esperando a que ocurra la violencia sexual para intervenir, y deben poner manos al asunto desde la base familiar.
“Tenemos que trabajar con las familias y desde la comunidad el tema de la violencia. Cuando llegamos a la Policía es porque ya ocurrió el delito, por eso hay que rescatar los valores morales y el respeto. Estamos trabajando el tema de la construcción de la masculinidad, pero de una perspectiva de derechos humanos. Una relación sobre la base del respeto y desminuyendo las relaciones de poder impositivo en las familias”, señala la procuradora Grandison.