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“Perdonar solo Dios y todo se trata de una estrategia”, es lo que dice la opinión pública de La Concepción, municipio del departamento de Masaya. Y es que los pobladores ponen en duda lo expresado por Yazker Blandón Torres, quien confesó haber asesinado al cura Marlon Pupiro García, implorando en la Audiencia Inicial celebrada el viernes en los juzgados, el perdón de los familiares del religioso, el de la feligresía y de la Iglesia Católica.

Los habitantes de La Concepción manifestaron que el perdón de Blandón no sirve para nada porque él se hubiera arrepentido antes de cometer el crimen atroz y no ahora, ya que con eso no le devuelve  la vida al sacerdote que fue muy querido por su pueblo.

“El que lo tiene que perdonar es Dios porque nosotros estamos muy dolidos, es un dolor grande, con pedir perdón no se soluciona nada porque la vida del padre vale mucho”, expresó Ivania Guevara, pobladora.

Con los ojos llorosos, Hazel González, dijo que Yasker Blandón, como todo ser humano tiene derecho a pedir perdón, pero es Dios quien lo tendrá que perdonar.

Es duro lo que pasó al sacerdote, el - Blandón-no hubiera hecho eso, -matar el sacerdote- porque si su intención era robar la camioneta, se la hubiera llevado y dejado vivo al sacerdote, expresó Fátima López. “Él dice que lo perdonemos, pero si quien perdona es el de arriba, debería de decir al Señor que lo perdone por lo que hizo”, agregó López.

El joven Milton Gutiérrez expresó que la población de La Concepción, sigue indignada por el asesinato y no creen que una sola persona lo haya cometido y por esa razón continúan demandando justicia.

Aunque la Policía dé por cerrado el caso, tanto los pobladores como familiares del sacerdote Pupiro, dicen que Blandón está encubriendo a otras personas. Aseguran que en este hecho debe haber mínimo tres personas más involucradas. “El pueblo se ha sentido bien destrozado el corazón, hemos llorado por la muerte del sacerdote porque él hizo muchas obras en este municipio; es un golpe duro, nosotros no estamos convencidos de lo que dice la Policía, aunque él también dice que fue solo, ahí deben estar metidas otras personas más, él no quiere decir la verdad”, señaló Domingo Galán, poblador.

Algo no encaja bien

Doña Pilar Silva, familiar del difunto párroco, señaló que en el expediente que presentó la fiscalía no rolan muchas cosas que pasaron, como por ejemplo, las dos últimas señoras que pidieron raid al sacerdote luego de oficiar un casamiento, así como la llave que quedó pegada en la puerta del cuarto del párroco Pupiro.

Agregó que lo que está haciendo la Policía al cerrar el caso y declararse culpable el acusado apunta a una estrategia para calmar los ánimos de la población pero “nadie cree eso que dijo ese hombre; hay otras cosas que no se han dicho, él no actuó solo, hay más gente involucradas”, indicó Silva.

Por su parte, el padre del sacerdote, Pablo Ernesto Pupiro, dijo que hay muchas cosas que están tapando y pido justicia, que digan la verdad porque hasta al momento solo han dicho medias verdades y que hay otras manos detrás de todo esto.

“Yo no soy Dios para conceder perdón, solo él puede perdonar”,  señaló don Pablo. Así, en las calles, en el parque, en las casas, donde los ciudadanos tienen oportunidad de hablar, demandan que todo el peso de la ley le caiga a Blandón.