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Los empresarios aglutinados en el Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, y de la Cámara Nacional de Turismo, Canatur, negaron que hayan cuestionado la aplicación de la Ley de Migración y Extranjería (Ley 761) con fines político-partidarios, y con el afán de perjudicar al gobierno, tal como lo consideró Luis Martínez, Cónsul de Nicaragua en la Florida.

Para el cónsul Martínez, los cuestionamientos en torno a la ley no tienen lógica, y hasta los calificó de ser “parte de una campaña en contra del gobierno, motivada por el contexto electoral”.

Para José Adán Aguerri, Presidente del Cosep, los señalamientos los hicieron porque en algún momento hubo quejas de nicaragüenses con doble nacionalidad que estaban siendo forzados a buscar documentos migratorios “nicas”, luego que decidían irse, después de haber permanecido en el país un corto tiempo.

“El Cosep no anda en ningún tipo de campaña político-partidaria, ni a favor ni en contra de nadie. Nosotros andamos por el interés del sector privado y del país”, aseveró Aguerri.

“Preocupación fue objetiva”
Lucy Valenti, expresidenta de la Cámara Nacional de Turismo, Canatur, afirmó que la preocupación de los empresarios del sector turismo es objetiva, ante las medidas de la Ley de Migración y Extranjería.

“Las opiniones que se han manifestado obedecen a una preocupación del sector ante una medida que se tomó, y que nos dimos cuenta a través de los medios de comunicación, y que definitivamente sí podría afectar el flujo de turismo de los nicaragüenses que viven en el exterior. A eso obedece nuestra preocupación, y no tiene ninguna intención para nada política. Tanto es así, que a raíz de esos comentarios y de esas opiniones, la misma Migración y la Asamblea (Nacional) se ha visto forzada a intervenir para aclarar las cosas”, explicó Valenti.

Aguerri dijo que ya no se reunirán con el gobierno para que les den una explicación sobre el tema, ya que sus abogados les han asegurado que con la ampliación a 90 días para que un nicaragüense con doble nacionalidad pueda estar en el país, el problema está resuelto.

“Vos podés entrar y salir con el pasaporte nica, y salir y entrar con el americano, pero aquí estamos hablando de gente que no quiere usar el nica o no lo tiene vigente. Estamos hablando de nicaragüenses que se quedaron definitivamente con la nacionalidad norteamericana”, finalizó Aguerri.