•  |
  •  |

¿Qué proponen los partidos políticos en materia migratoria a los nacionales que viven en el exterior? Carlos Sandoval, catedrático de la Universidad de Costa Rica, especialista en estudios culturales y con gran experiencia sobre el fenómeno migratorio nicaragüense, se hizo esta interrogante tras puntualizar los múltiples problemas que enfrentan los nicaragüenses en países como Costa Rica.

A criterio de Sandoval, los diferentes gobiernos nicaragüenses han visto con desdén el tema de la migración.

“Digamos que importan las remesas, no la migración”, consideró el especialista, quien tiene varios lustros estudiando cómo viven los nicas en su país.

“Todo el tema de la migración se vuelve más difícil porque el Estado nicaragüense no ha visto con interés el construir una política pública”, expresó.

Como ejemplo puso el tema de la documentación. “El estar o no documentado es un factor que posibilita o limita las oportunidades. El 60% de los nicaragüenses que viven en Costa Rica están documentados, del 40% que no lo está, aproximadamente la mitad puede documentarse, tiene los requisitos, pero no tiene los medios”, afirmó.

Según Sandoval, uno de los problemas más serios que enfrentan los nicaragüenses es la falta de recursos, porque el trámite es muy caro y además debe tener un pasaporte ordinario.

“Antes de regularizar su estado en Costa Rica tiene que cumplir la signatura con el Estado nicaragüense. Y hay un tema que complica las cosas: el tener pasaporte. Para tener pasaporte debe tener partida de nacimiento y resulta que el consulado nica en Costa Rica todavía no expide partidas de nacimiento, entonces esa señora nica que trabaja de doméstica tiene que venir a Nicaragua a hacer todo eso”, explicó.

Sandoval añadió que el Convenio de la Apostilla, que entre otras cosas faculta a los consulados a extender partidos de nacimientos, no ha sido ratificado por la Asamblea Nacional de Nicaragua.

Mayoría de migrantes es nica
El Censo del año 2000 captó un total de 296,461 personas nacidas en el extranjero, de las cuales 226,374 provenían de Nicaragua, es decir el 76,4 por ciento del total de migrantes.

El período de ingreso de la población inmigrante nicaragüense residente en Costa Rica en 2000 muestra que los mayores volúmenes ingresaron en los años 1990, pero sobre todo entre 1995 y 2000. En esta década en su conjunto ingresó el 62,5 por ciento de la población nicaragüense, un 23 por ciento entre 1990 y 1994, y un 39,5 por ciento entre 1995 y 2000,  detalla el libro “El mito roto”.

La xenofobia: su raíz

El especialista tico ha estudiado con detenimiento el tema de la xenofobia en Costa Rica y dice que ésta tiene que ver “con el sentido de nacionalidad que se construye en Costa Rica. Se piensa que es un país excepcional, se tiene una idea particularmente arraigada que somos un país de clase media, los más blancos de Centroamérica, donde siempre ha habido democracia; y eso contrasta con las referencias que se tiene de Nicaragua”.

“A los nicaragüenses se les hace responsables por el desdibujamiento del país, porque faltan camas en los hospitales, porque hay problemas de vivienda”, enumera.

En un estudio realizado por Karen Masís Fernández y Laura Paniagua Arguedas, en el libro “El Mito roto”, editado por Sandoval, se desprende que en términos comparativos, “en los chistes de hace diez años las imágenes sobre las y los nicaragüenses aluden a la torpeza, la ignorancia y el desconocimiento de situaciones ‘cotidianas’; en los chistes actuales estas representaciones se conjugan con el atraso tecnológico y las ideas de ‘incivilización’”.

“Pudo evidenciarse, además, que en los chistes recolectados en 2005 es constante la desvalorización del nicaragüense como persona, de su lenguaje, sus acciones, su país y su situación social; también sobresalen elementos perversos, con el deseo de destrucción de los ‘otros’”, continúa el estudio.

El análisis agrega que “existe una imagen oculta de la sociedad costarricense en los chistes que refleja una importante crisis de valores,  ausencia de líderes políticos y culturales, sentimientos de inseguridad, abandono o indefensión y, especialmente, fuertes tendencias perversas en el trato hacia el ‘otro’. Sin duda, un imaginario perverso da pie a acciones concretas de rechazo, agresión (física, psicológica, sexual, etc.) hacia el ‘otro’, que conducen a sociedades más fragmentadas y violentas”.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus