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Los ataques cibernéticos a páginas oficiales de instituciones públicas de Nicaragua, que se enmarcan dentro de una jornada global de sabotajes a varios gobiernos de Latinoamérica, dejaron al descubierto dos aspectos: uno, que la posición política del gobierno a favor del dictador libio Muamar Kadhafi ya dejó sus primeras repercusiones, y dos, que pese al poco contenido informativo de las páginas oficiales, los ataques continuarán.

Las acciones que el grupo de hackers denominados “Anonymous Nicaragua” realizaron esta semana contra al menos 10 páginas oficiales de instituciones públicas ya habían sido anunciadas en febrero pasado por la organización internacional Anonymous, como represalia contra Nicaragua y Venezuela por el apoyo verbal dado a Kadhafi.

En ese entonces los activistas de esa organización dijeron al sitio web antiwar.com que sitios y gobiernos de Nicaragua y Venezuela podrían ser blancos de ataque en los próximo días, debido al apoyo retórico al dictador libio.

Por entonces el presidente Daniel Ortega había expresado “solidaridad” con la “revolución” de Kadhafi.  A partir de ello, varias cuentas de Twitter aliadas de Anonymous reaccionaron con indignación ante las declaraciones de Ortega y anunciaron acciones.

Luego apareció la constitución en redes sociales de Nicaragua del sitio oficial Anonymous Nicaragua y en otros sitios especializados de videos como Youtube, subieron proclamas y llamados de reclutamiento a personas con experiencia en la materia para sumarse a las llamadas “operaciones” contra sitios oficiales, lo cual hace suponer que las acciones continuarán.

Información de Desarrollo INIDE, Empresa Nicaragüense de Energía Eléctrica y Seguridad Ciudadana.
Pese a la vulnerabilidad de estos portales, ninguno de ellos contiene información trascendental. La página web de la Policía Nacional, que contiene abundante información estadística, estuvo caída por pocas horas el lunes.