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  • EFE

Un organismo defensor de los derechos humanos en Nicaragua expresó hoy su temor de que los periodistas se autocensuren en este país tras el exilio al que se sometió la reportera del matutino El Nuevo Diario Silvia González, quien denunció amenazas de muerte en contra de ella y sus hijos.

La presidenta del no gubernamental Centro Nicaragüense de los Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, criticó en rueda de prensa a la Policía Nacional por no resolver el caso de la periodista González, quien acusó a simpatizantes del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de intimidación.

"Esto tiene consecuencias muy graves", advirtió Núñez al referirse al exilio anunciado este martes por la comunicadora.

"Puede llegar a silenciar y a establecer en los periodistas independientes, que han mantenido la voz de alerta, una situación de temor y de autoprotección, estableciendo la autocensura", consideró la dirigente del organismo crítico con el Gobierno de Daniel Ortega.

González, corresponsal de El Nuevo Diario en la provincia de Jinotega, 160 kilómetros al norte de Managua, denunció en agosto pasado ante la no gubernamental Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) que ella y sus hijos eran víctimas de llamadas y mensajes de texto intimidatorios.

"Le hago un llamado al Gobierno" de Ortega "que así como pregona el amor, la paz, la solidaridad, que lo ponga en práctica y que no siga utilizando a los jóvenes para que metan la cizaña y nos metan en temor a nosotros", declaró González entre lágrimas el mes pasado.

La periodista afirmó en esa ocasión que un dirigente sandinista, de nombre Hamilton Altamirano, alias "El Pajarito", amenazó este año a una de sus hijas diciéndole: "Mirá, decile a tu mamá que se ande con mucho cuidado, porque le vamos a pasar la cuenta y le vamos a dar donde más le duele".

El Nuevo Diario, uno de los tres de circulación nacional en Nicaragua, anunció este martes que González se exilió en los Estados Unidos porque la Policía Nacional no resolvió las amenazas en su contra.

"Como nunca me llamaron me presenté a la delegación (de Policía) en dos ocasiones. La primera vez me dijeron que no tenían personal suficiente, y la siguiente ni siquiera me atendieron", cuestiona la periodista en declaraciones que publica hoy el rotativo.

Explica que las amenazas en su contra iniciaron cuando publicó la historia de Gabriel José Garmendia, un hombre que se declaró alzado en armas en las montañas de Jinotega contra Ortega y resultó asesinado el 12 de febrero pasado en condiciones confusas.

Dice que también publicó una serie de artículos sobre supuestos actos de corrupción del alcalde sandinista de Jinotega, Leónidas Centeno, entre otros.

La presidenta del Cenidh aseguró que a Altamirano, señalado por González como autor de las amenazas, se le vio movilizándose "libremente dentro de las instalaciones policiales".

"¿Somos el país más seguro de Centroamérica si yo tengo que irme del país por miedo a que las autoridades no me garanticen la seguridad?", ironizó Núñez.