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Estudiantes de la Universidad Nacional Agraria, UNA, iniciaron protestas en demanda de la salida de seis dirigentes estudiantiles a quienes señalan de haber utilizado para beneficio particular los fondos que la dirigencia de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua, UNEN, recibe para hacerlos llegar en beneficios para los estudiantes, a través de los dirigentes de Facultad y de carrera.

Según Marcio Quiñónez, presidente de recinto de UNEN-UNA, los seis dirigentes cuestionados en asamblea general ante unos 1,500 estudiantes se comprometieron a dejar sus cargos en un plazo que concluyó ayer a las 10 de la mañana, lo cual provocó que los estudiantes se levantaran en protesta, tomando como primeras medidas de presión el cierre de los portones de la universidad y el bloqueo por un par de horas del tráfico. Todo de forma pacífica.

Lo que los estudiantes exigen es el retiro de estos dirigentes estudiantiles y el nombramiento de dirigentes interinos, para lo cual ya solicitaron el acompañamiento del Comité Electoral Nacional, que esperan se presente hoy en horas de la mañana a iniciar el proceso, dado que por ser este un año electoral, UNEN puede realizar elecciones hasta el año próximo.

De acuerdo con la versión de los estudiantes, los dirigentes de forma mañosa sacaban provecho a fondos que si bien son pequeños, terminan afectando a los estudiantes que necesitan de la ayuda para poder sacar copias a los folletos de sus clases.

Aseguran que al recibir los bonos para fotocopias que ellos distribuyen, según la necesidad de cada estudiante, para ser canjeados en las fotocopiadoras con las que la universidad hace contrato, los dirigentes hacían canje, y en vez de copias sacaban desde bombones, recargas para celulares, pinturas de uñas y hasta dinero.

Quiñónez, quien está dispuesto a dejar también su cargo cumpliendo con lo decidido por los estudiantes, dijo que arreciarán las protestas si esos dirigentes señalados de mal manejo de recursos no renuncian de una vez, ya que ahora alegan que “todo es un circo” y que no piensan entregar sus cargos.

Desde ayer, las oficinas de UNEN–UNA fueron tomadas por los inconformes estudiantes y piensan arreciar las protestas si no se logra hacer los nuevos nombramientos.

Quiñónez explicó que si bien los fondos de la dirigencia estudiantil son controlados por la administración de la universidad, y los líderes estudiantiles solo reciben bonos para ser entregados al final, descubrieron que ya sea en especies y en menor medida en efectivo terminaban siendo mal utilizados.

En la UNA también desde hace un mes tenían que haber convocado a elección de presidentes de grupo, y eso no fue hecho por el comité electoral de recinto, lo cual también entorpece que los estudiantes reciban algunos beneficios.

Respecto a la rendición de cuentas, los jóvenes también solicitaron a la administración de esa universidad un informe sobre el uso de los 110 mil córdobas, que es el fondo asignado a UNEN-UNA, pero su cuestionamiento es estrictamente al manejo de los recursos en manos de los dirigentes.