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Para el experto en educación, Mario Quintana, en el Plan Estratégico 2011-2015, donde se trazan los “monumentales desafíos” que tiene el país en materia educativa, no se da el énfasis que merece al tema de la calidad, punto que a su criterio debería ser el más importante.

También enfatizó en la necesidad de que los planes, estrategias y programas trasciendan a los gobiernos o a la gestión de un funcionario, como una debilidad histórica del sistema educativo, y ejemplificó con el Plan Decenal de Educación 2011-2021, considerado por diferentes sectores como una de las más serias propuestas educativas de largo plazo, pues planteaba recoger los aportes desde los territorios, y los de aquellos interesados en mejorar la educación.

Al final, con la salida de Miguel De Castilla, del Ministerio de Educación, Mined, el Plan fue hecho a un lado y se abrió paso a una estrategia educativa “principalmente elaborada por las autoridades de gobierno con algún nivel de participación de la sociedad”, según reconoce Quintana.

A su juicio, mientras el país no cuente con los recursos para avanzar sustantivamente en la tarea educativa, se necesita del aporte de todos los sectores. “Los monumentales desafíos ameritan, demandan y hacen imprescindible la participación de toda la sociedad”, remarca.

Según su valoración, aunque se indique la existencia de recursos posibles para educación, específicamente los provenientes de la sobre recaudación, lo cierto es que “el país estructuralmente no cuenta con los recursos” necesarios para elevar, y ante todo sostener, una inversión del 7% del Producto Interno Bruto tan demandado.

Si bien Quintana aplaude que los planes oficiales incluyan en la lista de las prioridades educativas la  gratuidad de la educación, elevar los niveles de acceso, retención y promoción escolar, mejorar la infraestructura escolar, reducir el analfabetismo e incrementar la inversión, insiste en que la mejora de la calidad y la necesidad de consensos nacionales en la definición de políticas, estrategias y planes de educación, es determinante.

Además, habla de no exclusiones, sino de la participación de todos en la definición, monitoreo, evaluación y retroalimentación de esas políticas, estrategias y planes.

Los “monumentales desafíos” vs. realidad
El Plan Estratégico 2011-2015 se propone ampliar la cobertura y calidad de la educación en todos los niveles, que permita mayor retención y elevar la tasa de culminación, sobre todo en Secundaria. Identifican los mayores problemas en la población de 3 y 4 años y de 16 y 17 años.  En 2010, 377 mil 300 escolares no avanzaron entre aplazados y desertores, es decir, que el 23.6% del total de alumnos que se matricularon ese año dejó las aulas.

Otra apuesta oficial es cumplir la batalla por el Sexto Grado, e inmediatamente iniciar la batalla por el Noveno Grado, enfocándose en aprovechar el bono demográfico para mejorar la inversión por alumno y asegurar el incremento de la cobertura. La meta de universalizar la Primaria en 2012 ha sido ampliamente criticada por diferentes sectores, tomando en consideración las profundas brechas educativas del país y el estancamiento de la inversión pública respecto al PIB, este año, del 3.65%.

En lo que respecta a formación y actualización docente, el Mined ve necesario mejorar los salarios y el entorno educativo. En la actualidad, los maestros resienten la falta de cumplimiento a los acuerdos que estipulan la equiparación de sus honorarios con los de sus homólogos centroamericanos. Mensualmente, un profesor gana entre 3,800 y 4,200 córdobas, lo que no equivale ni a la mitad del salario promedio nacional de un profesional de otra disciplina.

Entre las monumentales metas también  destacan la “dignificación de ambientes escolares” para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Superar el déficit de mobiliario escolar y del bajo acceso a agua potable y saneamiento en los centros de estudio. Además, apuntan a legalizar los terrenos donde se ubican escuelas y oficinas del Mined.

En el último informe sobre infraestructura escolar, del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Ieepp, se enfatiza que 5 mil 296 escuelas del país tienen estatus de ilegalidad, a la vez que reconoce que la deficiente infraestructura escolar no es un problema superado, sobre todo en la zona rural. Este año, el Mined se planteó mejorar más de 7 mil ambientes escolares.