•  |
  •  |

Los altos índices de criminalidad registrados actualmente en Centroamérica, están afectando directamente a los trabajadores de los diferentes Organismos No Gubernamentales, ONG, quienes se exponen a diversos peligros para ejercer su labor humanitaria.

El tema es analizado en el “Taller sobre seguridad: elementos a tomar para planes y manuales institucionales”, que se celebra en Managua.

A raíz de la problemática que se está presentando en los países centroamericanos, entre ellos Guatemala, donde han asesinado a líderes comunitarios por desempeñar su trabajo, las distintas ONG, como Acción Médica Cristiana, Ayuda de la Iglesia Noruega, Horizont 3000, entre otros, decidieron realizar este encuentro para reflexionar sobre las situaciones de inseguridad local.

El doctor Francisco Gutiérrez, representante de Acción Médica Cristiana, comentó que en toda Centroamérica se encuentran diferentes formas de crimen organizado, lo que implica una mayor inseguridad para quienes trabajan directamente en las comunidades.

Durante el taller, que culmina hoy, los representantes de las ONG intercambiaron sus experiencias sobre seguridad, y “cómo podemos trabajar en nuestros territorios sin aumentar el riesgo de nuestros equipos, es decir, tomar algunas precauciones básicas, si uno lleva personal de un lugar a otro”, explicó Gutiérrez.

Aumenta violencia común
Todas estas ONG trabajan con recursos, ya sean materiales o económicos, por lo que también han sido víctimas y testigos del incremento de la violencia común, como los robos.

Acción Médica Cristiana trabaja en las dos regiones autónomas del Atlántico de Nicaragua y en Matagalpa. Atiende 219 comunidades, en total, unas 150 mil personas con diferentes programas de salud, gestión de riesgo y sistema de alerta temprana para evitar que las inundaciones afecten a las comunidades, entre otros.

“Hay muchos riesgos en las comunidades, entre ellos las amenazas por las inundaciones; también viene creciendo de manera significativa la violencia en sus diferentes aspectos: intrafamiliar, y por los grupos de crimen organizado; estamos hablando de robo, abigeato, también el narcotráfico en algunos lugares”, amplió Gutiérrez.

Mueren más que durante la guerra
Verónica Sagastume, responsable de Programas para Ayuda de la Iglesia de Noruega, proveniente de Guatemala, se cuestionó el porqué está sucediendo todo esto en un período de paz.

“¿Por qué se sigue asesinando a personas que están luchando por el bienestar de las comunidades, si todos nuestros países han salido de guerras? Tenemos más de una década de estar supuestamente en tiempo de paz, pero eso no es cierto, porque está muriendo más gente que durante la guerra”, indicó Sagastume.

Igualmente, valoró que  hay nuevas amenazas que propician las condiciones de riesgo o peligro que corren todas las personas que trabajan en organizaciones de desarrollo, tanto en el área de salud, como de educación y derechos humanos, entre otras.

“Nos hemos percatado de que algunas acciones sociales, económicas y políticas están generando estos peligros. Nuestras organizaciones locales, que viven en las comunidades, hemos sufrido el asesinato de hombres y mujeres líderes, por el trabajo que hacen. El nivel de represión que se tiene es bastante fuerte”, concluyó.