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Líderes del territorio indígena Awaltara, encabezados por su presidenta,Haydée Bautista, amenazaron con demandar judicialmente a Eduardo Nixon Ellis y a Judy Abraham Omier, miembros de la otra directiva de esa organización, quienes acusaron a Bautista de ser la responsable del asesinato del líder de la comunidad de Betania, Ronald Davis.

Bautista dijo que ni Nixon ni Abraham Omier presentaron pruebas de sus acusaciones, y que por tanto los acusará ante los juzgados por los delitos de injurias y calumnias.

Además, Bautista también amenazó con demandar judicialmente a la compañía Robles del Monte, por haber actuado de mala fe al revelar la existencia de varios cheques emitidos a su nombre.

Pese a reconocer la existencia de los cheques, Bautista aclaró que debieron salir a su nombre, pero el dinero era en calidad de donación para una cooperativa que carecía de personalidad jurídica, y que, por tanto, los cheques no podían ser girados a nombre de dichas cooperativa.

 

Bautista rechazó las acusaciones en el sentido de que el dinero sirvió para la campaña de la fracción del partido Yatama, que lidera el diputado Brooklyn Rivera Bryan, aliado del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN.

Una delegación de líderes de 16 comunidades que conforman el territorio de Awaltara, se presentaron en Managua para rechazar las acusaciones de Nixon Ellis y  Abraham Omier, a quienes calificaron de usurpadores y de ser impuestos por el Consejo Regional Autónomo del Atlántico Sur, CRAS. Ellos, por su parte, acusan a Bautista de constituir una directiva de facto, con apoyo de Rivera.

“Falsos dirigentes”
Bautista señaló que ni Nixon, ni Abraham son miembros de la Autoridad Territorial Comunal de Awaltara, y, más bien, dijo que fueron impuestos por el CRAS, a través de una elección inexistente.

Bautista acusó a miembros del CRAS de imponer una directiva distinta en Awaltara por intereses meramente partidarios, en alusión a que el CRAS está controlado por el Partido Liberal Constitucionalista, PLC, y por miembros de otros partidos de oposición.

Los 16 síndicos que acompañaron a Bautista durante la conferencia de prensa mostraron las credenciales emitidas por el CRAS, y que los respalda como miembros de la directiva indígena del territorio Awaltara y, por tanto, todos ellos votaron por la reelección de Bautista al frente de esa directiva.
 

Demandan justicia en Bluefields
Mientras, en Bluefields, un día después del asesinato de Davis, las demandas de justicia se extendieron a las calles.

“Esto no puede quedar impune, queremos justicia, queremos que se respeten nuestras autoridades territoriales, primero fue Rodney (Down, asesinado el 26 de julio por problemas de tierra), hoy es Ronald, mañana, ¿quién será?, se preguntó Nora Newball, Secretaria del Gobierno Comunal Creole de Bluefields.

Glenford Abraham, segundo secretario de la Junta Directiva del Consejo Regional de la RAAS, dijo que el crimen del líder miskito es por ambiciones de poder y dinero. “El problema es que existen dos juntas directivas que se disputan el poder del territorio, y todo el fondo es por el dinero de la venta de madera”, dice Abraham, quien señala que Davis era un dirigente sencillo.

Cuestionado por la falta de posición del Concejo Regional y por la manipulación política de las autoridades regionales con las estructuras del gobierno territorial, Glenfor se limitó a decir que el gobierno central y algunos diputados de gobierno y de Yatama están originando el problema, otorgando resolución a otras juntas directivas.

Lenin Simon, representante de la Junta Directiva Awaltara (Awaltara Luhpia Nani Tasbaya o La Unidad de los Hijos e Hijas del Río Grande de Matagalpa) ligados a los diputados Brooklyn Rivera y Lumberto Campbell, dijo que no tienen nada que ver con el crimen. “Teníamos nuestras diferencias porque él era vicepresidente de la otra Junta Directiva, pero lamentamos el hecho y exigimos se investigue”.

Las pugnas que alimentan la confrontación están latentes en las juntas directivas de Awaltara (La Desembocadura del Río Grande) Tasbapounie (Laguna de Perlas) y Bluefields, una problemática que acrecienta la lucha por la tierra y el control de los recursos naturales.