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Durante la audiencia del debate de pena, la Fiscalía y el acusador particular pidieron la pena máxima de 30 años para Yazker Blandón, quien se confesó culpable de la muerte del párroco de La Concepción, Marlon Pupiro.
Un nuevo elemento surgió ayer, cuando la hermana de Blandón, de nombre Marisol, aseguró que Yazker  “está bajo amenaza”.

“No habla porque estamos amenazados”, dijo su hermana, mientras varios feligreses de  La Concepción exigían que el reo confeso diga la verdad.

 

La confesión fue hecha por la mujer ante periodistas y feligreses católicos que asistieron a la audiencia. Esto fue lo único que Marisol Blandón dijo ante el asedio de los feligreses católicos, quienes le ofrecieron apoyo para su hermano.
“Si él dice la verdad, el pueblo de La Concha lo va proteger”, dijo una feligrés a la salida de la sala
de audiencia.


Exhumación bajo condición

Ante la posibilidad de que el cuerpo del sacerdote tuviera que ser exhumado, su hermano Holman Pupiro dijo que solo aceptarían si las investigaciones las hacen detectives y forenses independientes.

Los  familiares del religioso dijeron desconfiar de las autoridades que han realizado las investigaciones,  “porque hay  muchas contradicciones entre el informe policial y los resultados de la autopsia brindados por los forenses”, agregó Holman Pupiro.

Los  feligreses de La Concepción que se apostaron en la entrada sureste del Complejo Judicial Nejapa, dijeron estar dispuestos a realizar una colecta casa por casa en ese municipio si es necesario para pagar investigadores privados.

Ensañamiento y alevosía
La fiscal auxiliar, Fabiola Mendoza, al solicitar la pena máxima de 30 años de prisión por el asesinato, señaló que Blandón actuó con alevosía en la ejecución del mismo y se ensañó con la víctima.

La representante del Ministerio Público también pidió que Blandón sea castigado con siete años por el robo agravado de la camioneta del sacerdote, pero aclaró que por una disposición constitucional, el reo confeso no podría estar más de 30 en  prisión.

Por su parte, el acusador particular, Francisco Fletes, dijo que la aceptación de los cargos hecha por  Blandón y la petición de imponer la pena máxima no significa que el caso este cerrado.

El abogado William Sequeira, defensor de Yazker Blandón, pidió una “pena atenuada” a favor de su cliente, porque, según él, la solicitud de perdón debe ser tomada en cuenta como atenuante al igual que la admisión de los hechos.
El abogado Sequeira, al ser preguntado por los periodistas qué espera él como pena atenuada, respondió que una sanción que ronde entre 19 a 20 años de prisión para su cliente.

La  jueza Henriette Casco anunció que la lectura de la sentencia condenatoria para Blandón se realizará el próximo miércoles 28 de septiembre a las nueve de la mañana.

“La Borgoña” mortereada
Faltando 15 minutos para la una de la tarde, cuatro  buses con pobladores del municipio de La Concepción, que regresaban de los Juzgados de Managua, se apostaron frente a “La Borgoña”,  para apedrear y morterear el local, tras el anuncio de su propietario, Aníbal Ballesteros, de reabrir el negocio.

Los que lanzaron piedras y dispararon  morteros artesanales durante casi 20 minutos, al marcharse del lugar, amenazaron con volver si Ballesteros reabre el negocio.

Al lugar se presentaron oficiales de la Policía de Ticuantepe, quienes persuadieron a los indignados feligreses a desistir de su acción.

Un agente policial quedó resguardando “La Borgoña” ante un posible regreso de pobladores de La Concepción, quienes exigen se castigue a cualquier otra persona que esté involucrada en el crimen de su recordado párroco.