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La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó ayer  “el acoso judicial y físico” contra periodistas en América Latina, “en especial” en Venezuela, Argentina y Nicaragua.

El presidente de la SIP, Gonzalo Marroquín, dijo que observa con preocupación “el acoso judicial” al que son sometidos los periodistas venezolanos periódicamente, y que estará alerta sobre el caso de cuatro reporteros del semanario 6to Poder, de Caracas.

Por su parte, el copresidente de la Comisión de Libertad e Información de la SIP, Claudio Paolillo, condenó la petición de un juez argentino de que seis diarios le informen de los periodistas que escriben noticias e investigaciones sobre índices de inflación.

Atentos a caso Silvia
Marroquín y Paolillo también manifestaron preocupación por la seguridad de la periodista nicaragüense Silvia González, corresponsal de EL NUEVO DIARIO, en la norteña ciudad de Jinotega.

González no regresó a  Nicaragua tras las amenazas de muerte que recibió y que fueron “prácticamente ignoradas” por las autoridades, de acuerdo con la SIP.

La periodista dijo que las amenazas están vinculadas a sus denuncias periodísticas sobre “corrupción y abusos de autoridad que involucran a funcionarios del oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional que operan en su zona”.

Los directivos de la SIP informaron que la organización seguirá este caso de “exilio forzado muy de cerca”, y confían en que “el presidente Daniel Ortega dispondrá las medidas necesarias para que ninguno de los hijos y familiares de González, que todavía permanecen en Nicaragua, sufra represalias”.

Estos casos y otros serán analizados en la Asamblea General de la SIP, que tendrá lugar del 14 al 18 de octubre en Lima.

CNU: Garantizar libertad de expresión

Mientras tanto, Telémaco Talavera, Presidente del Consejo Nacional de Universidades, CNU, lamentó que la periodista González se viera obligada a dejar su patria temiendo por su integridad y la de su familia, luego que viviera un largo período de acoso y de amenazas por parte de personajes que no toleraron las denuncias de casos de corrupción que la comunicadora hiciera en su localidad a través de este diario.

Sin embargo, consideró que se trata de un hecho aislado, y no necesariamente debe ser tomado como un signo que advierta intenciones de coartar al periodismo independiente.

“Cualquier cosa que pueda afectar la libertad de expresión no es conveniente… debe haber irrestricto respeto hacia todos los ciudadanos indistintamente de su forma de pensamiento, su militancia o no militancia, o el centro en que trabajen”, expuso el presidente del CNU, para señalar que “las fuerzas políticas deben ser respetuosas de la libertad de expresión, de la libertad de pensamiento y de organización”, pues son aspectos en los que al país no le conviene retroceder.

Por el contrario, dijo que se debe apostar por el fortalecimiento de la irrestricta libertad de expresión; pero consideró que los medios y los periodistas deben corresponder con la responsabilidad de ejercer su trabajo con profesionalismo.

“Si alguna situación se dio, no marca un comportamiento generalizado de ninguna fuerza en particular. Creo que es un hecho aislado, igualmente desafortunado”, reiteró Talavera.