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Este próximo 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón, con el fin de que los seis mil millones de personas que habitan el globo terráqueo tomen medidas para evitar padecimientos cardiovasculares que ciegan la vida de 17 millones de personas al año, según datos de la Organización Mundial de la Salud, OMS.

Las enfermedades coronarias son la primera causa de muerte a nivel mundial y Nicaragua no es la excepción.

De acuerdo con el presidente de la Asociación de Cardiólogos de Nicaragua, Ascani, Daniel Meneses, la mayor parte de la población nicaragüense sufre de infartos y padece diabetes y cáncer.

Por este motivo, ayer unos 10 estudiantes de medicina de la Universidad Autónoma de Nicaragua, UNAN-Managua, participaron en la jornada de atención cardíaca gratuita, donde además de la consulta también difundieron información relacionada con los padecimientos cardiovasculares.

“Hacemos estas actividades para que la población se mueva a realizar medidas de prevención de las enfermedades cardíacas, tales como dejar el tabaco, alimentarse de forma sana evitando comidas grasas, frituras, azúcares, exceso de alimentos con sal y consumiendo alimentos buenos para el corazón, el chocolate, la semilla de chilla, el maní, el pescado, entre otros”, explicó.

Datos alarmantes
Según el experto, el deterioro en los hábitos alimenticios ha disparado el número de nicaragüenses con padecimientos cardíacos. Para el año 2020, las proyecciones de Ascani apuntan que el 40 por ciento de los adultos va a sufrir una enfermedad cardiovascular.

En la actualidad, las estadísticas de Ascani demuestran que entre un 17 y 30 por ciento de los nicaragüenses, dependiendo de los grupos de población por rango de edad, padecen alguna enfermedad coronaria.

Cifras de la OMS precisan que las enfermedades cardiovasculares (como el infarto de miocardio y el accidente cerebrovascular) son las más mortíferas del mundo, cobrando  17.1 millones de vidas al año.

La organización revela que en Nicaragua las mayores causas de fallecimientos son por enfermedades cerebro-vasculares con el 25%, seguida por las afecciones transmisibles maternas, perinatales y carencias nutricionales, con 20%. Los cánceres se llevan anualmente al 13% del total de pacientes que mueren, mientras que los traumatismos al 11%.

Meneses señala que hay indicadores a los que se debe poner especial atención, tales como el nivel de colesterol, que en un adulto no debe sobrepasar los 200 miligramos, el colesterol malo no debe estar por encima de 130 y el nivel de glucosa debe ser menor de  110 en ayuna. Además, la presión arterial menos de 120/80.

Mal ataca a temprana edad
El secretario de Ascani, doctor Carlos Duarte, advirtió que pese al mito de que las enfermedades cardíacas eran propias de adultos, actualmente son cada vez más los niños que presentan síntomas de cardiopatías. Para este año se espera que nazcan aproximadamente 700 infantes con padecimientos congénitos del corazón.

Duarte detalló que ahora es más frecuente ver jóvenes hipertensos, lo que es atribuido a  una degradación en las costumbres alimenticias, ante la invasión de la “comida chatarra”, así como un desarrollo del gusto de las comidas ricas en grasas y azúcares.

Los expertos apuntaron que las recomendaciones en la actualidad para cuidar el corazón arrancan desde la infancia, pero sistemáticamente, a partir de los 20 años, las personas deben crear conciencia de enfermedades cardíacas y hacerse sus primero chequeos de perfil de colesterol y otras grasas, así como de azúcar.