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  • AFP

Loras, pericos, tucanes y otras aves similares figuran entre las especies en peligro de extinción por su comercio ilegal en Centroamérica, estimaron este lunes en San Salvador funcionarios que participan en una reunión para analizar los delitos contra la vida silvestre.

"Una de las especies que está bastante amenazada es la lapa (o lora)", declaró el secretario de la red de Fiscales Ambientales de Centroamérica, José Rubén Gutiérrez.

En Nicaragua, dijo el fiscal, la situación de la lora es "preocupante" porque se encuentra en peligro de extinción por el comercio y por la tala de árboles de almendro, que es donde se cría la especie.

En otros países de Centroamérica también se comercia ilegalmente con distintas especies de monos, como el cara blanca o araña; la iguana verde, el garrobo jiote, la boa constrictor y el pitón.

Unos sesenta funcionarios de aduanas y de ministerios de ambiente y agricultura, fiscales y policías de Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos iniciaron este lunes una reunión destinada a diseñar estrategias para frenar los delitos contra la vida silvestre.

El ministro salvadoreño de Medio Ambiente, Hermán Rosa Chávez, declaró que la cita -que se extenderá hasta el viernes- "busca identificar estrategias que permitan avanzar en el control del comercio ilegal de especies".

Dentro de esas estrategias, figura el fortalecimiento de una Red de Observancia y Aplicación de la Normativa de Vida Silvestre (ROAVIS).

Más allá de la red regional, el fiscal Gutiérrez comentó que la apuesta de la reunión es crear "redes locales" con el fin de "aumentar la protección a las especies que se están extinguiendo".

Para Gutiérrez, existe una especie de "crimen organizado" dedicado al comercio ilegal de especies silvestres, e indicó que ello "preocupa", porque están a la par de otros delitos vinculados a la droga.

Según el fiscal nicaragüense, lo que sucede en los países del istmo es que los delitos de vida silvestre "se difunden poco o se denuncian poco porque también pueden existir razones sociales de determinados núcleos de personas que sobreviven con ese comercio ilegal".

Para contener el tráfico de especies, los países estudian los diferentes métodos de contrabando, uso de documentos falsos y buscan fortalecer el control en las fronteras.