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Margarita Nicaragua, habitante de Ciudad Sandino, es parte del grupo de mujeres que recibe el curso de defensa personal, Taekwondo, en el Movimiento María Elena Cuadra, para desarrollar fortaleza física y mental en las mujeres a fin de que puedan defenderse ante cualquier situación de peligro en la casa o en la calles.

Este curso forma parte del Programa de Violencia Intrafamiliar diseñado por el Movimiento y se imparte a mujeres procedentes de diferentes barrios de Managua, y de los municipios de Ciudad Sandino, Mateare y Tipitapa.

Según Nohemy Flores, encargada del proyecto en Tipitapa, las participantes del entrenamiento son mujeres que han experimentado algún tipo de violencia y forman parte de grupos de autoayuda.

Artes marciales elevan autoestima
“Que la mujer sepa técnicas de defensa personal es importante porque existen muchos casos de violencia intrafamiliar y la falta de seguridad en las calles va en aumento”, dijo Flores.

Las artes marciales ayudan a provocar cambios positivos en el comportamiento, la autoestima y la capacidad de reaccionar ante el peligro, explicó Ricardo Rocha, instructor del curso.

El entrenador agregó que durante el curso se enseñan técnicas básicas que no sean  tan complejas y que se puedan memorizar, para que cuando la mujer se encuentre en riesgo real reaccionen rápido.

La clase está dividida en tres partes, calentamiento, etapa de pateo y técnicas de ataque y contraataque y la tercera etapa de defensa personal cuerpo a cuerpo que son las técnicas en las que se enfocan.

Desarrolla confianza en sí mismas
El curso se imparte desde 2009 y ha logrado entrenar a más de mil mujeres en el arte de la defensa personal. La duración del curso de Taekwondo es de tres meses, con una carga de entrenamiento de cuatro días a la semana. La edad promedio de las participantes es de 19 años.

“Es importante para mi seguridad. Las mujeres somos constantemente violentadas por hombres y esta sería una forma de reducir la muerte de mujeres. Además, me siento más segura.”, dijo Nicaragua.

Enelvia Maria Ballesteros, psicóloga del Movimiento de Mujeres, explicó que estas técnicas de defensa personal ayudan a las mujeres a controlar y manejar el miedo, lo que las lleva a desarrollar una actitud de alerta y confianza en sí mismas, para poner de esta forma un alto a la violencia.