•   Bilwi, RAAN  |
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Un día después de que comunitarios de Karatá tomaran por la fuerza una parcela ubicada en el sector de Loma Verde, Bilwi, Región Autónoma del Atlántico Norte, y protagonizaran una guerra de pedradas y garrotazos con seguidores de un dirigente adversario retenido, centenares de pobladores se apostaron en el lote en litigio, retando a la gente de Karatá a volver a incursionar y a ver quién tiene más determinación de defender la tierra.

El dirigente de la facción de Bilwi, Víctor Alvarado, afirmó que ya no soportan los atropellos y discriminación de parte de los dirigentes de Karatá.

“Nací en Bilwi y aquí he vivido toda mi vida, sin embargo, Ronald Witingan (síndico de Karatá) me ha amenazado con desterrarme y asesinarme”, se quejó.

Alvarado aseguró que los dirigentes de Karatá se han lucrado con los arriendos de lotes en Bilwi, y han negado los derechos ciudadanos y autonómicos de los habitantes de esta ciudad, “por lo tanto, hemos decidido constituirnos en una comunidad con su respectivo territorio”.

Según Alvarado, el derecho de 75,000 habitantes de Bilwi no puede ser pisoteado por el liderazgo de una comunidad pequeña como Karatá, que discrimina a los mismos miskitos igual que ellos, nacidos en esta tierra.

En un mitin realizado en Loma Verde ante centenares de vecinos de Bilwi, armados de machetes, piedras y garrotes, el dirigente de los excombatientes de Yatama, Delancim Lam, denunció que el lunes la gente de Karatá lo secuestró y torturó.

Lam dijo que hace varios meses la misma gente de Karatá incendió una escuela donde estudiaban niños miskitos, por lo que había llegado el momento de defender el territorio de Bilwi, si era necesario, con las armas.

 

Respuesta de Karatá

El síndico de Karatá, Ronald Witingan, afirmó que recientemente estableció un acuerdo con Antonio Joyas, dirigente del bloque de diez comunidades indígenas del que forma parte Bilwi, y que Joyas reconoció la jurisdicción de Karatá sobre Loma Verde, pero el aludido niega tal afirmación, y reivindica ese territorio como patrimonio de dichas comunidades.

Witingan añadió que Karatá cuenta con un título real de inicios del siglo XX que reivindica su dominio y posesión sobre las tierras donde se asienta la actual ciudad de Bilwi, pero Víctor Alvarado rechaza esta versión, y reitera que los habitantes nativos de esta urbe tienen todo el derecho de constituirse en una comunidad con pleno dominio y goce de su territorio y recursos.

En las calles de Bilwi se nota un ambiente tenso, y algunos dueños de establecimientos comerciales han optado por cerrar sus puertas, por temor a eventuales disturbios, saqueos y vandalismo.