•   Bilwi, RAAN  |
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Ciudadanos de la Región Autónoma del Atlántico Norte, RAAN, alzaron su voz para exigir que pongan un freno a la caza excesiva de la tortuga marina, y que se definan normas para acabar con la crueldad con que son tratados los quelonios durante el proceso de captura,  sacrificio y comercialización.

Shendra Giland, una miskita del barrio El Muelle, de Bilwi, aseguró que las tortugas corren el peligro de extinguirse por la sobrepesca a la que es sometida en el Mar Caribe.

La señora Giland dijo que en su casa no comen carne de tortuga por la forma despiadada en que tratan a estos animales.

“Una vez que las capturan les perforan las aletas para amarrarlas, las ponen boca arriba bajo el sol, y tienen que soportar hasta tres semanas de calvario aguantando hambre y sed antes de ser sacrificadas para comercializar su carne”, explicó.

Mientras que doña Paula Mendoza, dueña de un comedor popular en el Mercado Municipal de Bilwi, señaló que la gente come carne de tortuga por tradición, por su exquisito sabor y por su bajo precio. 

“Una libra de res cuesta 45 córdobas y la de tortuga 25, naturalmente, se consume lo más barato”, indicó.

El coordinador de la Secretaría de Recursos Naturales (Serena) del Gobierno Regional autónomo de la RAAN, ingeniero Melvin Miranda, informó que existe una prohibición permanente de la pesca de tortuga carey, y solo se permite capturar la especie Chelonia Myda (tortuga verde). Miranda indicó que existe una veda de tres meses (marzo, abril y mayo) para proteger la tortuga verde durante su período de reproducción, y se está promoviendo la reducción gradual de su pesca.