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El vocero de la Curia Arzobispal, monseñor Carlos Avilés, aseguró que la Comisión de la Iglesia destinada a darle seguimiento a las investigaciones sobre el crimen contra el padre Marlon Pupiro, ya rindió “frutos”.

Mientras la institución eclesiástica ve que sus párrocos son objeto de intimidación, la comisión investigadora continúa sus trabajos, aunque monseñor Avilés no dio detalles sobre las pistas.

“Desde luego que ellos tienen elementos, pero no sé si los van a exponer o qué uso le van a dar a la información que tengan, pero ellos tienen elementos que informar y que decir. Seguro van a ir diciendo a la Fiscalía y a la Policía para que sigan las investigaciones”, dijo Avilés.

Sobre la sentencia de 30 años de cárcel que recibió Yazker Blandón, asesino del padre Pupiro, monseñor Avilés consideró que está apegada a las leyes. “Pero la postura de la Iglesia es que se siga investigando porque él no actuó solo”.

En tanto, la preocupación de la misma feligresía católica aumenta por las amenazas que han recibido algunos sacerdotes a través de mensajes, llamadas, persecución y otros.

Varios sacerdotes, sobre todo de las iglesias ubicadas al sur del país, han denunciado públicamente ser víctimas de acoso y de amenazas por parte de personas desconocidas y de otras que están vinculadas al partido de gobierno. Monseñor Avilés aseguró que los religiosos han hecho del conocimiento del Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, las situaciones que les está tocando vivir.

“Es un hecho condenable, pues, que estén amenazando. Nosotros siempre hablamos de justicia, de verdad, la opinión nuestra como sacerdotes siempre es constructiva y nunca llamamos a la violencia ni a destruir nada; más bien nuestras prédicas son propositivas para mejorar la comunidad. Hay gente intolerante a las críticas constructivas, y quien hace eso es porque es fanático y no tiene la suficiente humildad para aceptar una critica”, cuestionó Avilés.  

Sacerdotes denunciarán
A diferencia de los monseñores Silvio Báez y Jorge Solórzano, quienes fueron víctimas de robo y denunciaron los hechos en la Policía, el resto de religiosos no han interpuesto sus respectivas denuncias. El padre Luis Herrera, de 34 años, párroco de la iglesia de Masatepe, aseguró que ha recibido extrañas visitas a media noche y que no cree que sean sus feligreses buscándolo, ya que a estos les ha orientado que no lo busquen en ese horario.

“Desde luego que sí, por lo menos vamos a tener que poner una denuncia (en la Policía) porque, ¿qué otra actividad podemos hacer? Nosotros no tenemos fuerza coercitiva, no tenemos medios más que la palabra”, adelantó Avilés, quién indicó que la próxima semana el Clero Arquidiocesano se reunirá para abordar estas preocupaciones.

Otros párrocos amenazados
“Desafortunadamente a  la jerarquía, clero y parte de los fieles de nuestra Nicaragua, así como a delegados de la palabra, se nos ha tratado de intimidar  y  se nos han enviado mensajes a través de terceras personas para meternos en miedo, todo por decir las cosas tal como son”, denunció el sacerdote Eliar Pineda, párroco de la iglesia Nuestra Señora de los Ángeles de la ciudad de Jinotega.

Pineda aseguró que en los últimos seis años la iglesia que dirige ha sido víctima de al menos diez robos, y en todas las ocasiones se les han llevado los amplificadores, cables y micrófonos,  hechos que interpreta como un mensaje para silenciarlos. Se sumó a los religiosos que piden una clara explicación sobre la muerte del padre Marlon Pupiro, y mandó un consejo a la población en este período electoral.

“En este período de elecciones, el llamado es que nadie se abstenga de ir a votar, pero antes de ejercer este derecho ciudadano reflexionen ante Jesús Sacramentado para que el Espíritu Santo les ilumine y sepan elegir  a candidatos democráticos, que respondan a las necesidades del pueblo”, finalizó Pineda.

En Granada, amenazas y robos
El Obispo de Granada, monseñor Jorge Solórzano, afirmó que este martes miembros del Clero se reunieron para abordar el tema, y que en dicho encuentro el padre Javier Hernández, párroco de la iglesia Nuestra Señora de Guadalupe del mismo departamento, le mostró dos mensajes que había recibido al celular en los que le advirtieron que “tenga mucho cuidado, que se cuide mucho y que tenga presente lo que le pasó al padre Marlon Pupiro”.

“No sabemos por qué a él (le enviaron esos mensajes), todos los sacerdotes somos pastores, hombres que predicamos el Evangelio. Pienso que el hombre, la humanidad, la sociedad, si tiene a Dios en su corazón no se deja manipular”, aseveró Solórzano.

El Obispo de Granada denunció que delincuentes, también, lo han perseguido, ya que estos se metieron en la habitación que tiene en casa de su mamá, y recordó que el año pasado se metieron en la iglesia que dirige para sustraer, de su cuarto de reposo, un maletín con su computadora portátil. Al final, la Policía logró recuperarla, pero sin la información que contenía.      

(Con la colaboración de Ariadna Ruiz)