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De “zancadilla contra la justicia”, calificó el director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, Gonzalo Carrión, la condena de 30 años de prisión para Yazker Blandón, asesino confeso del padre Marlon Pupiro García.

Según Carrión, la sentencia condenatoria dictada ayer por la jueza Henriette Casco no significa que se haya hecho justicia en este caso.

“No se puede hacer justicia cuando no se conoce a los verdaderos implicados. Aquí --en el crimen-- están pegados agentes del poder”, aseguró el activista de los derechos humanos.

Antes, durante y después de la lectura de la sentencia condenatoria, el Movimiento por la Dignidad del padre Marlon Pupiro, permaneció en las afuera de los Juzgados de Managua, exigiendo saber la verdad.

“Los concheños perdonamos, pero pedimos saber a quién vamos perdonar”, decía una manta con las que los católicos encabezaban su protesta.  

 

Capítulo cerrado, no la historia
Lesbia María Pupiro, hermana del sacerdote asesinado, dijo que la sentencia de 30 años de prisión contra Yazker Blandón solo cierra un capítulo del crimen que conmocionó al pueblo de La Concepción, Masaya.

“En este crimen no hay simple robo, como dicen, aquí hay algo más que nosotros exigimos se dé a conocer”, dijo la hermana de quien en vida fue el guía espiritual de los católicos de La Concepción.

Por su parte, Verónica Velásquez, miembro del Movimiento Católico por la Dignidad del padre Marlon Pupiro”, dijo que ellos continuarán luchado para que se sepa la verdad.

“Esto” --la sentencia condenatoria-- solo es un capítulo más en la lucha por buscar la verdad”, dijo Velásquez, tras concluir la lectura de la condena contra Blandón.

Velásquez también rechazó la afirmación del abogado defensor, William Sequeira, quien pidió protección a la jueza Casco, porque según él, los católicos de La Concha intentaron agredirlo después de la audiencia de debate de pena.

“No hemos agredido a nadie. Nosotros lo que le pedimos al abogado es que deje hablar a Yazker (Blandón), para que sepamos la verdad de los que pasó con nuestro sacerdote”, dijo Velásquez.

Investigación sigue abierta
La sentencia de 30 años de prisión contra Yazker Blandón no significa que las investigaciones hayan concluido, afirmó  la jueza Henriette Casco.

La  judicial señaló que está pendiente el resultado de las investigaciones solicitadas por el abogado Francisco Fletes, quien acusó en representación de la familia doliente.

Seguidamente, la judicial aclaró que la condena de 30 años de prisión contra Blandón no exime de responsabilidad a quien o a quienes eventualmente tuvieran que enfrentar a la justicia, como resultado de las investigaciones que continúan.

Durante la lectura de la sentencia se vio a Yazker Blandón mover la cabeza en señala de negación cuando se relató que él golpeó con una llave crescent en el rostro al sacerdote y luego le torció la cabeza hasta estrangularlo y asfixiarlo.

Dos agravantes, un atenuante
Para imponer la pena máxima de 30 años de prisión a Blandón por el delito de asesinato, la judicial estableció la existencia de las agravantes de alevosía y ensañamiento, que en su momento señaló la fiscal auxiliar, Fabiola Mendoza.

Como única atenuante encontrada a favor del condenado, la judicial señaló el hecho que este haya aceptado los cargos formulados en su contra.

En lo que se refiere al robo agravado de la camioneta, la jueza Casco explicó que por tratarse de un concurso real de dos delitos, se impone la superior del ilícito más grave, que en este caso es el asesinato.

Yazker Blandón terminará de cumplir la condena el 27 de agosto de 2041, según lo establecido por la jueza Casco.