•   ACAPULCO / AFP  |
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El miedo acecha las escuelas en México: en Acapulco (sur), donde los maestros están en huelga por amenazas del narcotráfico, cinco cabezas humanas fueron dejadas ante una primaria; y en Veracruz (este), padres angustiados corren a sacar a sus hijos de colegios por miedo a balaceras.

Lentamente, la ola de violencia desatada por el crimen organizado y el operativo que inició el gobierno para combatirlo desde hace cinco años, y que ha dejado más de 41,000 muertes, se ha colado en los centros educativos.

El martes pasado, se halló una caja de madera con cinco cabezas humanas en estado de putrefacción, frente a una escuela primaria del puerto mexicano Acapulco, donde los maestros están en huelga desde que presuntos criminales ligados al narcotráfico amenazaron con atacar las escuelas cuyos maestros no paguen una “cuota por protección”.

Además de los hechos ocurridos en Acapulco, sobre el Pacífico, las denuncias de hechos violentos que afectan a escuelas y a maestros se extienden por otros estados.

Culiacán, capital de Sinaloa (noroeste), y donde tiene su feudo Joaquín “El Chapo” Guzmán --considerado el capo más poderoso de México--, fue escenario el jueves de una protesta de maestros que denunciaban la multiplicación de robos y ataques en los colegios.

Por otro lado, Vladimiro Montalvo, alcalde de Santiago, municipio de Nuevo León, un estado fronterizo con Estados Unidos (norte), debió intervenir este viernes para calmar a la población, luego de que aparecieron mensajes amenazando las escuelas.

Amenazan con lanzar granadas
“Es lógico que se haya creado una sicosis, hay un temor porque aparecieron cuatro mantas. amenazando que lanzarían granadas a las escuelas”, dijo a la AFP Montalvo, alcalde del poblado ubicado a 35 kilómetros de Monterrey, la capital del estado y polo industrial del norte del país.

“Pero estamos muy atentos, ya pedimos el apoyo del Ejército y de la Policía y están realizando patrullajes”, agregó, horas antes de que se confirmara la detención de una decena de hombres que habrían colgado los letreros.

Un hecho similar ocurrió el jueves en un pueblo de Veracruz, sobre el Golfo de México, sacudido por la aparición de un grupo autodenominado ‘Matazetas’, y que a través de un vídeo anunció que combatirá a muerte al cártel Los Zetas, que asola la región.

Ese día, cientos de padres acudieron presurosos a sacar a sus hijos de tres escuelas del pueblo Tierra Blanca, debido al fuerte despliegue militar en los alrededores, mencionado por vecinos a través de redes sociales de internet.

Para Javier Oliva, experto en temas de seguridad, de la Universidad Nacional Autónoma de México, el miedo a los ataques en escuelas es desmedido, pero ilustra “un proceso acelerado de deterioro de las condiciones elementales de convivencia, porque la violencia ya golpea la asistencia a lugares públicos”.

“Las balaceras (en las escuelas) han sido circunstanciales, no premeditadas”, pero es tal la situación de temor, que incluso la presencia de militares en las calles hace que “una madre joven que vaya a llevar a su hijo al jardín de niños, sea presa del pánico”, agregó.