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“¡Ay, Luis, nos estamos hundiendo!”, fueron las palabras que exclamó Rosa Elena Chávez a su esposo, al abrir los ojos y mirar que el agua ya estaba a nivel de su cama; al levantarse, les llegaba hasta las rodillas, y cuando percataron, sus enseres flotaban por toda la vivienda.

La casa de Chávez fue una de las viviendas que resultó anegada, de las tantas que se reportaron en 30 barrios afectados por las intensas lluvias. La familia es del barrio Dinamarca, del Distrito II, sitio donde las autoridades municipales y de Defensa Civil reportan los mayores desastres, tanto a nivel estructural como de infraestructura vial, ya que solo en la zona de Linda Vista, al menos un kilómetro de vía quedó inaccesible por el levantamiento de los adoquines que causó la fuerte escorrentía.

La lluvia comenzó a eso de las 5:00 de la mañana y se prolongó por casi una hora en la capital, cinco distritos fueron los más dañados, y las autoridades municipales reconocieron que los daños fueron significativos: esta ha sido la mayor precipitación en lo que va del invierno.

Por primera vez en mucho tiempo, Karla Aragón apreció cómo las fuertes corrientes arrancaban grandes tramos de adoquines frente a su vivienda, ubicada en Linda Vista. Los vehículos que estaban aparcados a un lado de la vía quedaron con gran cantidad de basura atascada en sus llantas.

En ese tramo, que iba desde los semáforos del Seminario hasta una de las entradas al vertedero municipal Acahualinca, cuadrillas de la comuna quitaban los adoquines y rellenaban los huecos con arena, mientras cargaban los adoquines en camiones.

Corriente se les lleva casi todo
Si es en el barrio Dinamarca, donde tras la inundación de la vivienda de Chávez solo quedó lodo, el secretario general de la comuna, Fidel Moreno, junto al jefe del Sinapred, Guillermo González, llegaron a ver el daño ocasionado.

Una casa antes de la de Chávez vive la familia de Henry Mairena, la cual quedó prácticamente en la calle, pues tras caer el muro que servía de “contención” a la vivienda, esto facilitó el paso a la fuerte corriente que venía del cauce cercano a donde estaba la antigua embajada norteamericana, el cual se desbordó.

Colchones, zapatos, puertas y hasta trastes fueron arrastrados por la corriente, lo único que recuperó Mairena fue un “perol” que quedó debajo de una de las camas de su vecina.

El secretario de la comuna les garantizó láminas de zinc, y que en unos días se les reconstruirá el muro, mientras tanto se les proveerá de frazadas para que vayan a dormir a un albergue cercano.

Mientras tanto, su mamá Blanca Azucena Rizo agregó: “¡Viera qué horrible! Antes el agua no subía tanto; esta vez nos llegó hasta la cintura, y no estamos seguros ahora ni por abajo ni por arriba, porque el zinc no sirve. ¡Si parece que lloviera adentro!”.

Cae muro
Mientras tanto, en el Distrito V, otro de los sectores donde se reportaron daños significativos, en el camino viejo a Santo Domingo, se registró la caída de 25 metros de un muro perimetral, y peligra que colapsen los 27 metros faltantes.

“Pensamos… ¡ya nos mató la pared, pero por suerte fue atrás!”, detalló Miguel Ángel Membreño, quien ya le había insistido a la dueña de la propiedad del peligro latente del muro, al cual se suma un centenario árbol de guanacaste que está situado en su terreno, y cuyas raíces tienen socavada otra parte del muro; pero a pesar de que las autoridades municipales se presentaron, alegaron que mandarían a un ingeniero para ver si el árbol pone en riesgo sus vidas o no.

Otros puntos que resultaron con afectaciones fueron el sector del Puente El Edén, donde también se levantaron los adoquines; nuevamente se rebasó el Cauce El Dorado; en el barrio 18 de Mayo varias viviendas quedaron anegadas; La Morita, la Centroamérica, una parte de Carretera a Masaya, y el “Juan Emilio Menocal”, del Distrito II, una vez más causó problemas, y también resultaron anegadas letrinas en el barrio Acahualinca.

Las cifras oficiales
Durante la sesión ordinaria en la Alcaldía de Managua, el secretario del Concejo, Enrique Armas, presentó un informe de daños, con cifras mucho mayores a las que reportaba Defensa Civil, que solo registraba 87 casas anegadas en la capital.

El total, hubo 30 barrios afectados, 250 casas anegadas, 1,120 personas perjudicadas, tres casas destruidas y más de una docena semidestruidas.

La mayor cantidad de barrios afectados fueron los del Distrito V, con 11; 75 casas anegadas y 472 personas perjudicadas.