•  |
  •  |

Por tercer fin de semana consecutivo, el transporte público de Managua operó a un 30% de su capacidad, debido a que la flota de autobuses que ofrecen ese servicio fue utilizada por el Gobierno para trasladar a sus partidarios, obligando a miles de inconformes usuarios a esperar por horas en las paradas, expuestos al sol y a la lluvia.

Representantes del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, manifestaron ayer que esta situación es una violación directa a los derechos de los consumidores, quienes al quedar sin acceso a un transporte estable y de calidad corren serios riesgos, porque tienen que abordar transporte alternativo que no es seguro.

Consideraron, además, que se atenta contra la salud de los ciudadanos, que se exponen a muchas horas de sol y lluvia, y a caminar largas distancias, a riesgo de ser presas fáciles de la delincuencia.

“Es responsabilidad del Gobierno garantizar a los pobladores el acceso a los sistemas de transporte para su movilización, esto lo contempla la Constitución Política de Nicaragua y son parte de los derechos colectivos de los ciudadanos.

Aquí lo que se nota es una clara violación a los derechos de las personas por un gobierno enfocado en una campaña electoral”, expuso Gonzalo Carrión, director del área jurídica del Cenidh.

 

Descontento de usuarios
“Las rutas están pasando tardadas y las paradas están llenas, esta situación nos afecta directamente a nosotros, las personas que usamos el transporte público”, dijo David Cubas, habitante del barrio Las Torres.

“El transporte debería mantener un servicio parejo todos los días, para garantizarle a las personas un medio donde puedan movilizarse. Me parece incorrecto estar esperando casi 30 minutos una ruta”, aseguró por su parte, Jairo Ortiz, habitante del Siete Sur.

“Es fregado que nos dejen sin buses los fines de semana, cuando se aprovecha para hacer diligencias y compras en los mercados. Las rutas pasan hoy (ayer) cada media hora, cuando normalmente se dilatan 10 minutos”, expresó Nidia Sánchez, también habitante del Siete Sur.   

Carrión señaló que existe un discurso contradictorio de parte del Gobierno, que promulga defender los derechos de los ciudadanos pero los está violentando al usar parte de las unidades del transporte colectivo para actos políticos, dejando sin buses a la ciudad capital.

Por Managua circulan a diario 857 buses para transportar a unas 900 mil personas.

 

¿Y los órganos reguladores?
Marvin Pomares, dirigente del Instituto Nacional de Defensa de los Consumidores, Indec, criticó ayer a las autoridades del Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua, Irtramma, por no cumplir con su función de garantizar suficientes rutas para que trasladen a la población en la ciudad.

“Debe garantizarse que en Managua quede operando un 50 por ciento de la flota, por lo menos. Si las cooperativas destinan sus buses para trasladar gente en los actos electorales, deben hacerlo sin afectar el servicio en la ciudad y eso tiene que garantizarlo el órgano regulador, en este caso el Irtramma”, señaló Pomares.

 

Gran déficit para el fin de semana
Para cada acto político organizado por el gobernante Frente Sandinista en los departamentos se desplazan al menos 500 autobuses que prestan servicio en Managua.  

Dirigentes del sector transporte que prefirieron el anonimato explicaron que la salida de esas 500 unidades, deja un déficit en el servicio de transporte colectivo, ya que solo quedan disponibles 300 para operar los fines de semana.

Los transportistas consultados señalaron que normalmente en días feriados y fines de semana queda circulando por Managua el 50 por ciento de la flota, es decir un promedio de 450 buses.

“Lo normal es que haya más de 400 buses prestando el servicio de transporte los días feriados y fines de semana, cuando la demanda también disminuye. Pero los días de semana es necesario que circule la flota total del 857 buses, porque la demanda de usuarios es total; estamos hablando de 900 mil personas, entre trabajadores y estudiantes”, explicó.

 

Un negocio redondo
Los transportistas explicaron que el pago que reciben los socios de los buses que andan en los actos políticos del presidente Daniel Ortega es variado, pues se establece de acuerdo con las distancias y se paga entre los 2,500 córdobas y los 14 mil córdobas.