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Luchar contra la corrupción, esa vieja y conocida bandera, común en el arsenal de promesas que los candidatos políticos del mundo ofrecen de Norte a Sur, en Nicaragua dejó de ondear en la florida oferta electoral de la actual campaña 2011.

Alberto Novoa, ex Procurador General de la República, analizó para EL NUEVO DIARIO el discurso de la lucha contra la corrupción en la actual campaña, y llegó a una conclusión: “Apenas hay un discurso vacío y limitado de un candidato, y una referencia pobre y tímida de otro”.

Novoa se refiere al discurso del candidato de la alianza PLI-UNE-MRS, Fabio Gadea Mantilla, quien ofrece “una revolución de la honradez”, pero que a criterio del exprocurador y catedrático de Derecho, “no profundiza en la importancia de erradicar ese fenómeno que carcome al país”.

 

El lodo de aquellos años…

“No dice cómo combatirá la corrupción en el Estado, cómo promoverá la transparencia en las instituciones públicas, si enjuiciará o acusará a los exfuncionarios acusados e involucrados en actos de corrupción, no dice qué impacto tiene la corrupción en el país, no va más allá de un pequeño discurso y de una breve referencia a la corrupción de este gobierno”, analizó Novoa.

Al respecto, durante una entrevista con el periodista de Univisión, Jorge Ramos, Gadea fue cuestionado sobre por qué no acusó a su consuegro Arnoldo Alemán en los tiempos de su Administración, cuando el ahora candidato presidencial era acusado en los tribunales y se publicaban actos de corrupción a granel.

Gadea respondió diciendo que “no era tribunal de justicia”, y, al contrario, admitió una acusación pública del expresidente, quien le enrostró en plena campaña que le ajustaba el salario con fondos del gobierno cuando el ahora candidato era diputado del Parlamento Centroamericano. 

 

En bocas cerradas…

El ex procurador Novoa dijo que el otro candidato que apenas ha mencionado el hecho, es Enrique Quiñónez Tuckler, candidato de ALN y hasta hace unos años aliado incondicional del expresidente Arnoldo Alemán, cuyo gobierno en su momento fue considerado por organizaciones nacionales y extranjeras, gobiernos y estudios de opinión, como uno de los más corruptos de Nicaragua y América Latina en los últimos años.

“El candidato Quiñónez dijo algo de cero tolerancia a la corrupción como eje temático, pero no va más allá, no habla de los antecedentes de esa lucha, no dice cómo, no se dirige a los corruptos, en fin, calla más de lo que ofrece”, dijo.

Del candidato Róger Guevara Mena no comentó nada, “porque no conozco su plan de gobierno”, y de Alemán dijo que “no sé qué puede decir al respecto”.

El expresidente Alemán se ha defendido de los señalamientos diciendo que cuenta con sentencias a favor: “Absuelto en Estados Unidos por unanimidad en un tribunal federal de Atlanta, absuelto en Panamá y absuelto en Nicaragua. Una prueba contra Arnoldo Alemán no ha habido”.

 

Debería ser compromiso

Para el sociólogo Cirilo Otero, en una sociedad como la nicaragüense, agobiada históricamente por la pobreza y esquilmada por actos de corrupción pública, el discurso sobre transparencia no debería ser solo una bandera electoral, sino un compromiso institucional de los candidatos y de sus partidos.

“No basta conque uno solo diga por ahí que va a combatir la corrupción, se necesita que la denuncie ya, que la combata ahorita, que lo haya hecho antes de que fuera postulado. El combate a la corrupción no debe ser solo discurso de un momento”, dijo.

El investigador social llamó la atención al silencio “que sobre el tema ampara el presidente y candidato presidencial ilegítimo del FSLN, Daniel Ortega: de transparencia y combate a la corrupción no ha dicho nada, quizá porque sabe que al respecto no ha hecho nada más que proteger a los corruptos de su gobierno o de su partido”.

 

¿Y la corrupción cero?

Según Otero, para enarbolar la bandera de la lucha contra la corrupción se requiere un compromiso histórico con el tema, de ahí que él considera que por eso el tema ahora no es bandera de campaña de Ortega.

“En su campaña de 2006, sí dijo que su gobierno promovería una política de corrupción cero, pero eso en la realidad no se ha visto, no ha investigado ni condenado los numerosos actos de corrupción que han destapado los medios”, dijo.

EL NUEVO DIARIO buscó durante la semana la versión del Procurador General de la República, Hernán Estrada, en su función de defensor de los intereses del Estado. La oficina de Relaciones Públicas informó que el funcionario ofrecería una entrevista sobre el tema esta semana.

 

Corrupción arraigada como cáncer del país

El director ejecutivo de Ética y Transparencia, Roberto Courtney, consideró que actualmente no se puede hablar de un deterioro de la transparencia en Nicaragua, pues “ya estaba estancada en el mero sótano desde hace 15 años”, desde que empezó a medirse la falta de transparencia.

“Los 15 años que tiene de existir el Índice de Corrupción de Transparencia Internacional, Nicaragua ha salido entre el 2.5 y 2.7. Ha salido aplazada. Así que no podríamos hablar en este momento con datos duros, de un agravamiento de la situación que, como te digo, ya es tan grave que es la principal razón para el atraso y de la pobreza”, expresó Courtney.

A su criterio, la exclusión del discurso anticorrupción en las promesas de los candidatos a presidente, es un referente claro sobre el tema. “Todos los candidatos en elecciones anteriores se han llenado la boca con discursos anticorrupción, y a la hora que pueden hacer algo lo único que han hecho es cambiar el nombre de los ladrones y tomar su puesto”, agregó.

 

Papeles mojados

El presidente de la Comisión de Justicia, José Pallais, sostiene que el incumplimiento de la Ley de Acceso a la Información Pública puede medir, en parte, la transparencia de las instituciones del Estado.

“Si los ciudadanos que ahora cuentan con una Ley se ven con obstáculos porque los funcionarios públicos la desacatan impunemente, provoca una frustración en general, y es expresión del secretismo y del amparo y de la cobertura que el gobierno le da a la corrupción”, expresó.

Según Pallais, “un caso emblemático es la acusación contra el concejal liberal Leonel Teller, a quien se le está condenando por exigir transparencia, lo que denota una política para tratar de imponer el terror con el fin de que nadie se atreva a cuestionar la apropiación indebida de los fondos públicos”.

 

Tributos ilegales

Otro factor que revela el nivel de corrupción actual, a criterio del legislador, son los cobros fuera de la ley que se realizan en instituciones públicas como el Catastro, el Registro Público, las alcaldías, la Administración de Rentas, la Policía Nacional, en gran parte de los casos, “con la complicidad de la más alta jerarquía de los funcionarios”.

Un análisis del experto en Derecho Tributario, Julio Francisco Báez, realizado para EL NUEVO DIARIO, encontró que desde que asumió el presidente Ortega en 2007, se han creado 17 nuevos tributos a los nicaragüenses.

Los expertos han señalado que no menos importante es la inutilidad en la que está sumida la Contraloría General de la República, entidad que ha quedado con “competencias reducidas y con voluntades entumidas”, desde que en 2010 la Asamblea Nacional le quitó las facultades para discutir las aprobaciones de contrataciones, función que quedó en manos del Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Hacienda.

“En una evaluación totalmente negativa: en el Estado hay impunidad, hay protección a los corruptos y corrupción institucional, esa es ordenada, dirigida y orquestada desde arriba, es la más grave de las corrupciones y es ante la que estamos enfrentados”, sostuvo Pallais.