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La inconformidad expresada por vendedores de la calle que se apostaron en los alrededores de la “Feria de la Niñez Feliz” contra funcionarios de la Alcaldía de Managua por cobros excesivos, terminó luego que una orden del Gobierno central los mandara a devolver el dinero.

Desde antes que arrancara la feria, autoridades de la comuna capitalina les estaban cobrando 300 córdobas para poder permanecer en los alrededores del parque durante los tres meses que estará abierto al público, pero bastó la orden para que el jefe del Departamento de Medio Ambiente y Urbanismo, Efrén Castillo, empezara a regresar el dinero a parte de los 200 vendedores.

Territorialmente, el área donde está ubicado el parque le corresponde a la segunda delegación municipal, pero los cobros los estaban implementando funcionarios del Distrito I.

Desde el pasado jueves, 20 de septiembre, algunos pobladores aledaños al parque se tomaron algunos espacios y los vendieron en cantidades que van desde los 500 hasta los 2,500 córdobas. Eso aparte de los 300 córdobas que iban a pedir las autoridades municipales, pero los comerciantes reclamaron, porque sin comenzar a trabajar ya estaban sacando dinero de sus bolsillos.

 

Comunicado decía que no pagarían

En un comunicado que emitió la comuna capitalina, además de resaltar y felicitar al gobierno por la apertura del parque, precisaron que los comerciantes quedaban exentos del pago de cualquier tipo de impuestos.

“…La Alcaldía de Managua ratifica que los comerciantes que se han instalado en las inmediaciones de Plaza La Fe están exentos de cualquier tipo de impuesto municipal, pudiendo ejercer su actividad comercial en los alrededores de dicha plaza sin ningún inconveniente”, indica el comunicado.

La comerciante Juana Francisca Martínez relató que el mismo día que reclamaron por las anomalías, Castillo andaba devolviendo el dinero, y que en horas de la noche, cuando se inauguraba el parque, algunos vendedores, al ver a la primera dama, Rosario Murillo, gritaron: “Déjennos trabajar libres”.

Otros comerciantes también aseguraron que se les había regresado el dinero y que al fin habían logrado que al igual que otros años, se les dejara “trabajar en paz”.