•   Managua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Ciudadanas católicas miembros del "Movimiento por la Dignidad del Padre Pupiro", procedentes de La Concha, se presentaron hoy en la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, para denunciar situaciones anómalas y amenazas contra la seguridad de varios de sus miembros.

Lesbia Calero Canda, una de las integrantes este movimiento, destacó que da la casualidad que al menos cinco de sus miembros se han encontrado en situaciones de supuestos intentos de robos, incursiones en sus viviendas y llamadas telefónicas anónimas, incluso, las veces que salen a protestar, desconocidos realizan disparos. Asimismo denunciaron que un grupo de jóvenes que se movilizaban en una camioneta, distribuyeron boletas amenazantes en contra del movimiento.

María Lesbia Pupiro García, hermana del padre asesinado Marlon Pupiro, recalcó que lo que exigen es que se esclarezca la muerte de su hermano, ya que, según ella, existen incongruencias en el caso y piden un informe integral de los hechos.

Pupiro García considera que hay otras personas detrás de la muerte del padre y no sólo Yazker Blandón, condenado a 30 años de prisión.

“Nuestra bandera es la iglesia”

Verónica Velázquez, representante del movimiento mencionado, se refirió a los señalamientos del señor Aníbal Ballesteros, propietario del Centro Recreativo La Borgoña, donde trabajaba Blandón, de que ellas no lo han amenazado, que su bandera es la de la Iglesia, que no andan armadas y que su protesta es contra la Policía Nacional.

Velázquez expresó que no tienen temor a seguir exigiendo el esclarecimiento de la muerte del padre Pupiro y que lo seguirán haciendo hasta que tengan una respuesta.

Marcos Carmona, director de la CPDH, destacó que darán acompañamiento a las denuncias ante las autoridades para que se siente un precedente de las situaciones de amenazas que han vivido y para exigir a la jefa de la Policía Nacional, comisionada mayor Aminta Granera, claridad en las investigaciones del caso.

La CPDH hará un informe a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos como a Amnistía Internacional sobre este caso, que no quieren que vuelva a quedar inconcluso como tantos otros casos en Nicaragua.