Mauricio Miranda
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El general Omar Halleslevens, jefe del Ejército de Nicaragua, aseguró que la tensión militar entre Nicaragua y Colombia en el Mar Caribe ante la inexistencia de fronteras en esa zona, y por las constantes denuncias de hostigamiento a marineros nicaragüenses, ha sido superada.

Sin embargo, no aclaró si han sido retiradas de la plataforma continental de Nicaragua las fragatas de guerra de la Armada colombiana, tal como lo ha demandado el gobierno del presidente Daniel Ortega en distintas ocasiones.

“Yo creo que sí”, respondió el jefe del Ejército a los periodistas, cuando se le preguntó si la tensión militar se había superado.

“Creo que Colombia mantuvo una posición bastante cerrada en el mantenimiento de un su famoso “estatus quo”, de que el meridiano 82 era la frontera. Pero yo creo que la raíz de la reunión de (el Grupo de) Río, en República Dominicana, ha habido un entendimiento más acorde con esta situación”, afirmó.

“Creo que hay un ambiente bastante positivo. Creo que también hay una buena posición de Colombia”, dijo. También señaló que “las cosas están por buen camino”. “Aquí lo que debe primar es una posición de buena voluntad, una posición de buenos vecinos”, expresó.

Igualmente, instó a que mientras Nicaragua y Colombia esperan el fallo definitivo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), sobre el litigio marítimo, como muestra de “buena voluntad” se debe de realizar “un patrullaje conjunto de este territorio”.

“La verdad es que Colombia debe de entender --y lo ha dicho la Corte Internacional de Justicia-- que, efectivamente, el planteamiento que ellos venían sosteniendo de forma unilateral, no es válido”, reiteró.

El jefe militar confirmó también la captura de otras dos embarcaciones hondureñas en aguas nicaragüenses, que habían sido autorizadas para pescar por el gobierno de Colombia. Estas detenciones ocurrieron luego de se que llevara a cabo la Cumbre de Río, a mediados de este mes, según dijo.

“Timonel estaba ebrio”

Por otro lado, Halleslevens reafirmó que oficiales de la Fuerza Naval impidieron que zarpara un ferry que cubre la ruta Moyogalpa- San Jorge, el pasado Sábado Santo, porque uno de los marineros que pilotaría la nave estaba ebrio.

Según el jefe militar, haberle permitido al marinero realizar el viaje, pudo haber terminado en una tragedia.

El ferry es propiedad del empresario Milton Arcia, quien denunció ante los medios de comunicación y ante la Comisión Permanente de los Derechos Humanos (CPDH), que los oficiales de la Naval que impidieron la travesía, supuestamente atentaron contra su vida y la del piloto.

Arcia también acusó al delegado de Transporte Acuático del Ministerio de Transporte e Infraestructura, de “hostigarlo” e impedirle ejercer su función como empresario naval.

“El timonel, el capitán, que venía con aliento alcohólico, que venía posiblemente con su “vinillos”, pues no estaba en capacidad de asumir esa responsabilidad”, dijo el general Halleslevens.

“Tenemos que ser objetivos, tenemos que ser maduros: la autoridad naval tiene que velar para que una gran cantidad de personas que van en un medio vayan con la mayor seguridad posible”, sostuvo.

Y reafirmó que hacer cumplir las medidas de seguridad en los puertos, “es una responsabilidad de la autoridad naval, de la Fuerza Naval, de la Capitanía”.

Según explicó el jefe militar, el marinero amonestado y Arcia se alteraron y comenzaron a vociferar en contra de los militares.

“Nosotros no estamos en ningún momento tratando de obstruir. Mucho menos la actividad de un empresario. Pero sí es potestad de la autoridad portuaria velar para que el personal que se monte en una lancha lleve a un conductor que vaya sobrio”, dijo Halleslevens.

“Ya se imaginan ustedes el conductor de un bus que va ebrio. ¿Cuál sería el resultado final de esto? Posiblemente una tragedia”, concluyó.