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La madrugada del pasado sábado, 13 familias se vieron obligadas a salir de sus viviendas, luego de que el trasvase sobre el que estaban edificadas las casas y que los separaban del cauce de Altagracia, se hundió. Ahora dejan la casa de sus parientes para cuidar su morada, pues las autoridades indican que las demolerán y que serán trasladados a otro sitio.

Posterior al percance, cuadrillas de la Alcaldía de Managua comenzaron a trabajar en el lugar para reparar el segmento del cauce que sucumbió, pero sin tener que alterar en nada la estructura de las siete viviendas que estaban en las cercanías.

Sin embargo, en horas de la tarde del domingo, el secretario general de la comuna, Fidel Moreno, y las autoridades del Sinapred y de la Defensa Civil, detallaron que se tendrían que demoler las casas, ya que los trabajadores necesitaban al menos un espacio libre de 30 metros para realizar las obras en el cauce, algo que alteró a sus propietarios.

Douglas Zamora, uno de los afectados, precisó que la propuesta que les hizo Moreno era de reubicarlos y construirles viviendas, las cuales tendrán un costo de 4,500 dólares, monto que será cancelado con cuotas de 500 córdobas mensuales.

“Él (Moreno) nos dijo que nos estaban priorizando por la emergencia. Nosotros estamos anuentes a reubicarnos, pero nos ofrece casas por el Gadala María. Ahí es peligroso, y de antemano nos ‘cantó cero’ a indemnizarnos”, declaró Zamora.

Las 13 familias habitan en siete viviendas. Cada una de las propiedades cuenta con escrituras, las autoridades pretenden declarar el terreno como no habitable y que quede como áreas verdes.

Piden indemnización
La preocupación que los pobladores plantearon a Moreno es que se les indemnice si declaran el terreno de utilidad pública o no habitable, pues cuentan con papeles, y que el dinero que se les otorgue, sirva como “abono” a la cuenta de sus nuevas viviendas. La moción fue rechazada por el secretario de la comuna.

Martha Estrada, vecina de los afectados, precisó que las autoridades se quieren ir por el camino fácil y no dar una verdadera solución a los perjudicados.

Por su parte, Zamora agregó que las cuadrillas de la municipalidad solo habían echado concreto en el hueco, pero que ahora están asegurando con rejillas, porque “no quieren invertir. Nosotros no queremos que demuelan las casas hasta que nos den una verdadera solución”.

Por ahora, ninguna familia se mueve del lugar, temerosas de que las maquinarias lleguen a arrasar con sus viviendas, que les han costado años de esfuerzo.