•   Rosita, RAAN  |
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Conscientes de los contratiempos que provoca una huelga de transporte, habitantes de la Región Autónoma del Caribe Norte han expresado su solidaridad con decenas de dueños de buses para exigir la reconstrucción inmediata de la vía troncal (de macadán) que se encuentra destrozada por las  lluvias y el abandono del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI).

Cristina Blandón, comerciante de Rosita, asegura que la vida útil de su camión es efímera, porque se deteriora en cada viaje que hace a Managua para comprar mercadería.

“Esa cochinada de carretera que tenemos en la Costa (Caribe) eleva los costos de transporte y por consiguiente el precio de la canasta básica, que se ha vuelto inaccesible”, dijo Blandón.

Buses quedan atascados
El dirigente de los transportistas, Manuel Duarte, lamentó no poder brindar confort y rapidez a los pasajeros porque las unidades (buses) colapsan en los enormes hoyos en el camino.

Duarte aclaró que la protesta de los buseros de la RAAN no es política, sino reivindicativa, “porque hay que ser masoquista para soportar el calvario de viajar por estas carreteras, si es que se les puede llamar así”.

El alcalde de Rosita, Arturo Ibarra, anunció que una brigada del MTI se disponía a tapar baches, pero la lideresa de los transportistas de Bonanza, Marina Kálix, lo refutó diciendo que “los costeños no quieren remiendos, sino carreteras de verdad, como la que el gobierno concluyó de Acoyapa a San Carlos”.

Sigue petición de placas
Duarte informó que los transportistas mantienen que el MTI y la Policía deben entregarles, además, los documentos de concesión, circulación y placas de los buses.

Los buseros costeños también reclaman el subsidio de combustible y exoneración del pago de concesiones aprobadas, que luego fueron negadas por el Consejo Regional Autónomo.

Sobre este tema, el exconsejero regional, Edwin Dávila, asegura que hace tres años el Parlamento regional acordó exonerar a los transportistas del pago de 40 mil córdobas por cada concesión, a cambio de transportar gratuitamente a maestros, soldados, policías y embarazadas. “Ahora les salen con el cuento de que  solo la Asamblea Nacional puede legalizar tales exoneraciones, lo que es una falta de seriedad porque los buseros las han pagado a punta del raid que dan  a tantas personas”, dijo Dávila.