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Roberto Rivas Reyes, presidente con cargo vencido del Poder Electoral, permite muy pocas preguntas sobre los presuntos actos de corrupción a los que se le relacionan en las investigaciones periodísticas o en denuncias de la ciudadanía, que anhela saber de dónde saca el dinero para mansiones, autos de lujo, aviones privados y hasta pingüinos como mascotas en su casa.

Por cada pregunta relacionada con su patrimonio ríe, y hasta deja escuchar su carcajada conocida por todos los que escucharon las grabaciones de su conversación con el exproveedor del Consejo Supremo Electoral, CSE,  Mario Chow, presentadas por END a mediados de agosto pasado, que demostraron que sabía del “método” de anticipo a justificar y de las facturas; y negocios falsos que soportaron las compras hasta por 407 millones de córdobas, que nunca hizo ese poder del Estado.

En esta pequeña entrevista habla de su faceta de empresario cafetalero, la cual, según él, sirve “para la calidad de vida que me doy”. Afirma que los jets “no son tan caros como se ha hecho pensar”, a pesar de que el juicio que se le abrió en Miami, demuestra que a través de terceros el funcionario pagó US$3.5 millones por las tres aeronaves, dos de ellas descubiertas por investigaciones de END.

Rivas, además, recuerda que es un ser humano, y que la “campaña de desprestigio de los medios de comunicación” ha afectado también a su familia. Aun así, dice no tener miedo, y que la seguridad que usa es por obediencia a la Ley 228 (de la Policía Nacional).

Usted es uno de los hombres más cuestionados de Nicaragua. ¿Cómo se siente con eso?
Depende, porque cuando tú eres cuestionado por una opinión que los medios quieren generar negativa de tu persona, no tiene por qué preocuparte. Si tú eres cuestionado por hechos reales, entonces debería de preocuparte. Pero todo este tiempo ha habido una campaña que verbalmente la han querido descargar sobre mi persona, para tratar de atacar la institucionalidad del país, en este caso la del CSE.

Ha sido una campaña dura, difícil, que afecta incluso a mi familia, en lo más profundo de la misma, la parte humana de uno también; un funcionario público no es un robot, y entonces esta campaña ha estado dirigida única y exclusivamente a desprestigiarme a mí. Yo solo te puedo decir que yo he estado en una cantidad de elecciones presidenciales, donde salió electo el doctor Alemán, donde salió electo el presidente Bolaños, donde salió electo el presidente Ortega, y las elecciones no han sido cuestionadas.

¿Tiene temor?
No, no tengo temor.

Pero usa bastante seguridad…
Uso la seguridad que me impone la Ley 228. Es una obligación, yo no voy a ir en contra de eso, porque el día que algo me pase pues tampoco tendré fuerza para reclamar que por qué nadie me protegió.

¿Usted es un hombre rico, porque tiene bastantes propiedades, casas lujosas, jets…?
Tal vez soy rico en amor a mi país, en amor a mi patria, no soy un nicaragüense distinto, no soy un productor distinto, soy un productor de café del norte del país, desde hace muchos años, desde hace toda mi vida. Lógicamente, eso me genera ingresos, entonces.

No es que vas a medir al funcionario porque gana US$4,000 o US$5,000, si no, fíjate lo que está alrededor. No a los dueños de tu periódico, sino a los dueños de otro periódico les demostré cuánto habían sido mis ingresos durante los últimos cinco años por concepto de café, y esta persona me dijo que por qué no lo publicaba en el periódico y le dije que no estoy aquí para publicarlo en el periódico, ni me interesa publicarlo en el periódico.

Me interesa únicamente que usted vea que no es un sueldo de US$4,000 o US$5,000 lo que me va a dar mi calidad de vida que yo me doy, que dicho sea de paso tampoco es los excesos que ponen los periódicos. No es cierto que tenga un pingüino.

¿Y los jets?
Tampoco te creas que las cosas son tan caras como las quieren presentar.

¿No son tan caros los jets?
Digamos que no son tan caros como los quieren presentar, o sea, no es nada anormal. Mi familia es común y corriente, no va más allá de una familia nicaragüense. Como te digo, tengo esas posibilidades, no de ahora sino, de hace muchísimos años.