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A base de ingenio, 31 niños de Primer Grado provenientes de hogares pobres y de una escuela donde carecen de textos, de cuadernos, y de todo aquello que pedagógicamente es considerado fundamental para estimular la lectura,  ganaron el primer lugar de la campaña “Todos a leer. ¡Leer es divertido!”.

Los niños del Colegio República El Salvador, situado en el barrio Laureles Norte, fueron declarados los mejores en lectura comprensiva del país, tras alcanzar un 100% de aprobación en la aplicación de la última prueba que consistió en leer comprensivamente 25 palabras por minuto.

Su maestra, Gladis Hoya Amador, aún emocionada por lo que puede considerarse una hazaña, habló sobre las serias limitaciones que como docente enfrenta para lograr que los niños aprendan a leer bien. En su colegio no tienen literatura infantil, y los pocos textos que el Ministerio de Educación les proporciona no aportan mucho a los niños, pues a criterio de esta maestra están sobrecargados de textos que no despiertan el interés en el menor.

“Tenemos que andar rebuscando”, comentó. Para preparar a los niños, la docente se auxilió de lecturas corales, individuales, láminas, dibujos, cantos, revistas, recortes de periódicos y hasta de la  Biblia.

Por ejemplo, Katherine, de seis añitos, se preparó para el desafío leyendo cinco páginas diario de un libro que su mamá consiguió prestado, cuyo título no recuerda, pero que le gustó porque tenía muchos cuentos, dijo.

Jaime, otro de los destacados lectores contó que para ganar  “leí, leí y leí… ¡Pinocho fue mi lectura favorita!”.

Según la maestra, ese cuento que transmite la importancia de no mentir, fue un aliado para animar a sus pequeños, que las últimas dos semanas se dedicaron tiempo completo a leer.

 

Resultados 2011

En la campaña participaron alumnos de Primer Grado de 181 colegios de 19 municipios en 10 departamentos del país. De acuerdo con Vanesa Castro, del Centro de Investigación y Acción Educativa Social, Ciases, más de 4,000 niños fueron evaluados.

Los resultados de superación del examen fue de apenas 10 colegios, entre ellos el centro educativo Divino Niño Jesús, de Sisle, Pantasma, comunidad rural de Jinotega, que logró el segundo lugar del concurso. Es un centro donde el conocimiento también es empleado como un aliado para la erradicación del trabajo infantil en las fincas cafetaleras.

Muchos de sus estudiantes caminan kilómetros para llegar a la escuela, donde si bien no tienen los mejores textos ni el material que procure la enseñanza idónea, reciben una descarga de motivación enorme respecto a la importancia de aprender, que es lo que según sus docentes les ayudó a sobresalir.

Respecto a las deficiencias lectoras que se evidenciaron con la aplicación de la prueba, Castro dijo que en vez de problemas son oportunidades para mejorar. “Es un gran desafío que la niñez se eduque… que la pobreza no sea un obstáculo para que los niños de las comunidades más alejadas puedan leer”, expresó, llamando a la necesidad de articular esfuerzos en esa dirección.