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La invasión y propagación del Pez Diablo o Pleco por los cuatro puntos cardinales del Lago Cocibolca, es una realidad, según confirmaron pescadores y funcionarios del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales, Marena, del departamento de Rivas, lo que evidencia que los esfuerzos del gobierno y movimientos ecologistas por  erradicar esta extraña especie han sido inútiles.

Este pez, cuya figura no es nada estética, es considerado una plaga y una amenaza para el ecosistema del Cocibolca. Fue visto por vez primera en noviembre de 2007, cerca de la playa San Ramón, en la Isla de Ometepe, y los lugareños se quedaron sorprendidos al verlo.

Desde entonces, el Pez Diablo fue apareciendo en otros lugares, como la Laguna de Ñocarime, localizada entre los municipios de Buenos Aires y Potosí, la cual se alimenta del Cocibolca, y tras las contantes capturas que hacían los pescadores, el pez llamó la atención de las autoridades. A raíz  de una investigación determinaron que se trataba del  Pez Pleco o Diablo, originario del río Amazonas.

También se determinó que el Pez Diablo era más resistente que las especies nativas y capaces de desplazar hasta el propio pez Tilapia, originario de África. Su alimentación se basa en algas, líquenes de las piedras y desechos, y hasta las heces fecales, por lo que los especialistas advirtieron que podría causar un desastre en el ecosistema del Cocibolca, y recomendaron  exterminarlo. A inicios de 2010, Marena emprendió esta tarea.

Fracasa erradicación
Según el delegado de Marena de Rivas, Mario José Rodríguez, como parte de los planes para erradicar el Pez Diablo del Lago Cocibolca, brindaron una serie de capacitaciones a los pescadores y pobladores para informarles “la necesidad de extraerlos del lago, matarlos y enterrarlos”.

Sin embargo, pese a los esfuerzos del gobierno y de los pescadores, el pez ha logrado propagarse y asentarse en el Cocibolca. Según Rodríguez, ahora se reportan capturas en Granada, en las costas de Chontales, de Río San Juan y de Rivas, y hasta en ríos como el Gil González y Colón, donde según los pescadores de la zona del municipio de  Cárdenas, existen criaderos de Pleco.

Rodríguez reveló que las zonas costeras de la comunidad La Virgen, del municipio de Rivas, es uno de los puntos del lago Cocibolca en donde más se divisa el Pez Diablo, “y hubo momentos en que los pescadores sacaban seis peces de este tipo por cada diez que capturaban”.

El funcionario añadió que los pescadores les han comentado que la captura de estos peces no es nada fácil, ya que son capaces hasta de romper las redes y esconderse en áreas rocosas.

El Director del Centro de Investigaciones de Recursos Acuáticos, CIRA, Salvador Montenegro, ya había advertido que detener al Pez Diablo o Pleco sería difícil, porque las redes de los pescadores no los alcanzan, ya que tiene el hábito de adherirse a las piedras o al fondo del cuerpo de agua, y argumentó también que no tenían depredadores.

Según Rodríguez, en la actualidad están realizando un estudio con la UNAN- Managua, para determinar la población  aproximada del Pez Diablo, “ya que a raíz de este control biológico se determinará si este pez invasor es utilizado para fabricar harina o fertilizante”.