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Las plegarias de miles de conductores podrían haber llegado a oídos de las autoridades de la Alcaldía de Managua: ¡Por favor, no más adoquines en las vías de Managua!

Y el milagro se anunció: la comuna notificó que empezará a cambiar el vetusto y tosco material que recubre varias importantes avenidas y calles de la capital; y que en invierno por el pésimo sistema de alcantarillas de la ciudad, se convierten en poco menos que cráteres azota vehículos.  

Los tiempos cambian y la tecnología para construir o reparar las calles también. Lo último que se está implementando es la utilización de concreto hidráulico y la mezcla del asfalto, todo como parte del proceso de mejorar las vías y mermar el uso del adoquín, que a pesar de ser el material más barato, es el que más se ve afectado con las escorrentías que inundan la capital en cada período de invierno (mayo-noviembre).

Una hora de fuerte lluvia en la capital fue más que suficiente para que la red vial quedara seriamente dañada y la población viera, tradicionalmente, ríos de adoquines. Las calles más afectadas fueron aquellas construidas a base de este producto, pues la intensidad de la corriente los arrancó y arrastró, dejando las calles intransitables.

El tramo que va de los semáforos del Seminario hasta Linda Vista daba fe de los estragos: miles de adoquines quedaron a un lado de la vía o incrustados debajo de los automóviles que los pobladores dejan aparcados en las afueras de sus viviendas.

Los inmensos huecos que quedaron ocasionaron accidentes y fuerte congestionamiento vehicular: cuadrillas de la comuna reparaban los daños que también fueron notorios en otras zonas del Distrito II y V principalmente, donde causó mayores estragos la lluvia.

Más de 300 Kms. de adoquines en Managua
La ingeniera Maritza Maradiaga, Directora del Área de Formulación de Proyectos de la Alcaldía de Managua, indicó que en la capital hay 330 kilómetros de calles construidas con adoquines, del total de la red que está conformada por 1, 600 kilómetros.

Indicó que la debilidad del adoquín se debe a que el drenaje pluvial de la capital no resiste y colapsa, ocasionando las fuertes escorrentías que los levantan, debido a la gran cantidad de agua que se infiltra debajo y “suaviza” la arena que “amarra” los bloques de cemento.

Por ahí vino la buena noticia: para evitar que se repitan estos incidentes, la comuna capitalina para 2012 solo construirá con adoquines en zonas donde hasta la fecha no existía ningún tipo de estructura vial.

Se espera la construcción de 31 cuadras usando este material, mientras las vías principales serán recarpeteadas con asfalto y el concreto hidráulico estará presente en barrios donde el sistema de alcantarillado es óptimo.

Según datos de la Alcaldía, el adoquín es el material más utilizado, a pesar de ser más rústico para caminos de alto rodamiento vehicular. Tiene que ser puesto a mano y requiere mucho recurso humano para ello, por eso se piensa en alternativas para sustituirlo.

En primer lugar está el asfalto, solo en Managua hay 400 kilómetros de vías hechas a base de este y pese a que las lluvias igual lo afectan, es más amable con la circulación capitalina y requiere menos mantenimiento que el adoquín en época de lluvias.

“El adoquín requiere poco mantenimiento si no llueve fuerte, la desventaja es que es malo para el tráfico, provoca mucha vibración y daños al sistema de dirección y suspensión de los vehículos”, precisó Maradiaga.

Nicaragua a paso lento con calles
El Ministerio de Transporte e Infraestructura, MTI, precisa que la red vial nacional está conformada por 22 mil 111.208 kilómetros cuadrados, de los cuales apenas el 12.73 por ciento (2, 814.208 km) cuenta con algún tipo de  revestimiento.

Solo con adoquines se construyeron 659.68 kilómetros, es decir el 2.98 por ciento, mientras que en concreto hidráulico se han hecho 13.54 kilómetros, debido a los costos de ejecución. De acuerdo con la ingeniera de la municipalidad el kilómetro de este material cuesta ocho millones de córdobas.

Maradiaga anunció que el adoquín poco a poco dejará de ser utilizado y que para la construcción paulatina de los 19 mil 296. 84 kilómetros (87.27 por ciento) que faltan por revestir en el país, el material que despunta para la construcción es asfalto procesado en caliente y no en frío, como se había estado implementando hasta ahora.

Además la Alcaldía y el MTI planifican el uso de concreto hidráulico en vías y pistas que presenten buen sistema de drenajes. Por último la ingeniera señaló que aunque se utilice menos, el adoquín no va a desaparecer en las vías capitalinas, sino que será destinado a lugares donde nunca se habían construido y a calles internas de barrios y comunidades con poca afluencia vehicular.

Nuevas tecnologías para procesar el asfalto
El ingeniero Agustín Jarquín Anaya calificó la iniciativa como altamente positiva, tanto a favor de los miles de conductores de vehículos como de la Alcaldía de Managua, que de este modo evitará millones de córdobas en reparaciones anuales de calles de adoquines tras cada aguacero.

“Me parece una excelente idea, hace muchos años el uso de adoquines en vías principales no está en las grandes ciudades por su fragilidad ante correntías, y por los daños que provoca en los vehículos y eso puede hasta inducir a accidentes de tránsito al dejar en mal estado los sistemas de dirección y suspensión”, dijo Jarquín.

“El adoquinado puede ser destinado a vías alternas, a calles internas de comunidades de poco rodaje y a otros espacios como parqueos públicos y calles peatonales, pero en definitiva no puede seguirse usando en las vías de mayor circulación”, señaló el también  diputado.

El adoquín, símbolo de muchas épocas
El investigador social y analista financiero Jorge Toledo, un conocedor de la vieja Managua, recordó que el adoquín empezó a usarse de manera masiva en Managua tras el terremoto que destruyó la capital en 1972.

Para entonces el centro de la ciudad quedó en ruinas y la población se desplegó hacia las afueras del municipio, creando barrios y comunidades alejadas del antiguo centro, que poco a poco fueron haciendo una red de caminos y avenidas que necesitaban revestimiento.

El adoquín se convirtió en un símbolo de la corrupción: se construían en una fábrica de la familia Somoza, con cemento Canal de la misma familia gobernante y por empresas de la misma estirpe.

En 1979, con la insurrección guerrillera del FSLN, los adoquines se convirtieron en símbolo de la resistencia popular al crearse barricadas con ellos, detrás de las cuales se parapetaban los guerrilleros y la población alzada en armas contra el gobierno de Somoza y la Guardia Nacional.

Tal llegó a ser su valor simbólico, que a los comandantes guerrilleros se les nombró el grado con una escarapela que traía bordado un adoquín rojo y negro.
El mismo adoquín figuró años más tarde, a inicios de los 90, como un símbolo de la anarquía, cuando el FSLN ya en oposición, hizo asonadas y protestas a los gobiernos de derecha que asumieron el país desde 1990 hasta 2006.

En esas fechas el mismo adoquín se volvió un símbolo de la ineficiencia administrativa, cuando el presidente Enrique Bolaños inauguró el Plan Nacional de Adoquinado que debería construir un kilómetro de adoquinado diario y por ello bautizó el 2004 como “año del adoquín”.

El ministro de Transporte, Pedro Solórzano, a cargo de la misión, hasta creó un “adoquinómetro” que marcaría el cumplimiento de las metas, pero nunca se supo el resultado final del proyecto,  como sí se conocieron decenas de denuncias de proyectos incompletos, calles sin terminar, miles de adoquines a orillas de carreteras y las calles, otra vez, disueltas por las lluvias.