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Nicaragua presenta los niveles más bajos de competitividad de la región centroamericana, con un 8%, y no posee atractivos para una inversión de calidad por la falta de recursos humanos altamente calificados.

Esta fue la conclusión emitida en el foro “Incentivando la Participación del Sector Privado en el Fortalecimiento de la Educación en Nicaragua”, organizado por el Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, el Foro Educativo Nicaragüense, Eduquemos, y Empresarios por la Educación, ExE.

Mario Sebastián Rappaccioli, Presidente de ExE, aseguró que el evento celebrado ayer tenía como objetivo unificar a la clase empresarial bajo una sola sombrilla que permita crear sinergias, tener poder de negociación y diálogo con el gobierno, y aprovechar el aporte de la pequeña y mediana empresa.

“Nicaragua tiene un 8% de competitividad, porque de cada 10 niños, seis abandonan la escuela en primaria. Eso es negativo para el sector empresarial, porque el capital y la inversión vienen cuando hay mano de obra y personal altamente calificados. Mientras no mejoremos la calidad de la educación, seguiremos teniendo empleos precarios”, insistió Rappaccioli.

En el evento participaron Karine Gruslin, Directora Ejecutiva de ExE Perú, y Ana María Rodríguez, Coordinadora de Programas de ExE Colombia.

 

Una sola estrategia educativa
Ambas compartieron sus experiencias en la tarea de unir esfuerzos bajo una sola estrategia que permita trabajar en equipo, de forma tal que la empresa privada desempeñe un rol beligerante en la educación de las futuras generaciones, que el Estado invierta en el uso de herramientas tecnológicas y que se empleen indicadores que midan el nivel de efectividad de los programas.

También se mencionaron algunas debilidades en materia de país, como la falta de unidad empresarial para incidir en las políticas públicas, y coadyuvar en la labor del gobierno, así como la carencia de un debate serio en torno a la educación en este período electoral.
“No es posible que cada cinco años estemos desarrollando un nuevo plan de educación, cuando lo que debemos hacer es darle continuidad a los proyectos que ya existen”, insistió Rappa-ccioli.

José Adan Aguerri, Presidente del Cosep, insistió en la necesidad de mantener una responsabilidad social corporativa que asegure que los hijos de los trabajadores vayan a la escuela, especialmente en las áreas rurales.

También enfatizó en la creación de políticas públicas nacidas en el seno del Poder Legislativo y en la definición de un programa que aglutine al empresariado para lograr un nivel de crecimiento sostenible y equitativo.

Ernesto Medina Sandino, Presidente del Consejo Directivo Eduquemos, aseguró que aunque en Nicaragua muchas empresas están desarrollando programas exitosos, aún queda mucho por hacer, e invitó a las empresas más pequeñas a formar parte de la solución con su material humano.

Finalmente, se definieron tres vértices de acción que deberá seguir la empresa privada dentro de sus programas de responsabilidad social corporativa: La disminución de la brecha tecnológica, el mejoramiento de la infraestructura de los colegios y una mayor eficiencia y calificación de los maestros.