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La violación a la institucionalidad y los compromisos partidarios son los elementos que según organizaciones de derechos humanos, han minado la percepción de credibilidad en la Policía Nacional, y por eso la población exige llegar a fondo en investigaciones como la muerte del padre Pupiro y las amenazas contra varios clérigos.

Según la encuesta de percepción de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, en su informe 2010 “Acceso a la Justicia”, el grado de confianza de la ciudadanía en la actuación policial se ha venido deteriorando de manera preocupante.

La mayoría de los encuestados, el 51.7%, dijo tener poca confianza en la Policía Nacional, y si a esto se le suma el 10.7% de quienes dijeron no tener ninguna confianza, la cifra se eleva 62.4% de quienes dudan en la institución policial.

Marcos Carmona, Director de la CPDH, afirmó que la falta de credibilidad en las investigaciones policiales tiene su causa en que la institución dejó de ser policial para convertirse en partidaria, dado que el mandatario Daniel Ortega la ha venido debilitando progresivamente para subordinarla y hacer un cuerpo policial fiel a su persona y no a la nación.

“Hay mucha falta de transparencia y de manipulación partidaria de los casos. Hay falta de una investigación objetiva, falta compromiso con la ciudadanía, y compromiso de los mandos policiales hacia la Constitución”, expresó el director de la CPDH, recordando que incluso la directora de la institución del orden público ocupa un cargo violando su ley constitutiva institucional.

“Credibilidad se ha deteriorado”

El doctor Gonzalo Carrión, Director del Área Jurídica del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, dijo que la población mide su confianza según la tranquilidad y seguridad en su vida cotidiana, pero en el ámbito de casos de relevancia, las investigaciones no han dejado satisfecha la demanda de justicia de la población.

Destacó que los últimos dos casos han estado vinculados a la Iglesia, en el caso de la muerte del padre Pupiro, y más reciente es el de las amenazas contra el clero, donde todo quedó como verdades a medias, con muchas lagunas que desde la lógica no se explican.
“La credibilidad de la institución se ha venido deteriorando”, expresó Carrión, señalando que algo raro es la efectividad en unos casos y en otros no.

¿Cómo dieron de forma rápida con las llamadas contra los clérigos, pero con las llamadas a Pupiro no fue así? Igual con toda su facultad investigativa no se dio con quién amenazaba telefónicamente a la periodista Silvia González.

Alegó que la dificultad de los casos para la Policía Nacional no es por la complejidad del hecho, sino por los compromisos partidarios de la institución policial.