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El 8 de agosto de 1891, “El Popular: Diario Granadino de la Tarde” difundió una noticia de altos kilates que daba cuentas de importantísimos hallazgos de oro en “los placeres de Prinzapolka”, y que luego rebotó en Nueva York y en España con un titular que Nicaragua todavía es capaz de producir y con mayor despliegue: “¡Oh, qué buen país!”

117 años más tarde, las principales minas todavía están por descubrirse y nos obligan a repetir ese agradable titular con más fortuna que entonces, porque: “Nicaragua está sobre riquezas de oro”. Así lo aseguró a END el director del Centro de Investigaciones Geocientíficas de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, ingeniero Dionisio Rodríguez.

Estamos viviendo un nuevo período de auge, indicó el candidato a doctor en Geología, al referirse al precio del codiciado metal que rebasa los record históricos al cotizarse en mil dólares la onza. Si sólo en Siuna una compañía transnacional extrajo de 1939 a 1978, un millón 448 mil 890 onzas de oro, ¿se imaginará el lector lo que eso significaría en divisas si Nicaragua las mantuviera como reservas?

Hay enormes reservas
El saqueo de cientos de toneladas, ejecutado primero por los españoles, y luego por las transnacionales --lo cual fue cortado en agosto de 1979--, no acabó con el material aurífero que se encuentra en grandes cantidades en lugares aún no explotados, consideró el director del Cigeo.

Hace más de cien años, en Granada, la de España, también se conoció la información que promovió la fiebre del oro en Nicaragua, que de acuerdo con los registros, su explotación post colonial se aceleró de algún modo artesanal, y en otras con algún rasgo industrial, precisamente en la última década del siglo XIX.

El despacho noticioso, bajo el título: “¡Oh, qué buen país!”, reproducido en las metrópolis, señala que “un telegrama de la ciudad de Granada, Nicaragua, que el Herald de Nueva York inserta en su número del 23 pasado, anuncia el hallazgo de riquísimos yacimientos de oro en los famosos placeres de Prinzapolka, noticia que ha causado verdadera sensación en toda la América Central.

“Hanse encontrado pedazos del valioso metal que pesaban hasta 38 libras, siendo su ley de 22 kilates. Cítase el caso de un afortunado soldado nicaragüense que encontró en la referida región, una pepita de oro nativo que pesaba 18 libras, cuya venta en la ciudad de León le produjo 2,800 pesos fuertes”.


Somos los más ricos en Centroamérica
¿Un país empobrecido se encuentra --recurriendo a una metáfora más real que literaria-- sobre un trono de oro?, le preguntamos al académico e investigador, a lo cual respondió: “No sé si es la palabra trono, pero (Nicaragua) está sobre riquezas de oro. ¡Tiene riquezas! En la región Centroamérica, somos los más ricos.

La información del siglo antepasado, sigue diciendo: “A Granada habrá llegado un caballero apellidado Cabezas con unos ejemplares del amarillo metal. Cuenta este señor que en los placeres de Prinzapolka abundan los yacimientos de depósitos de oro, que según parece, han hecho salir a la superficie una sacudida seísmica de origen volcánico”.

El ingeniero Rodríguez, quien realizó en Suecia su posgrado en Geología Económica (tiene que ver con minería, tectónica y geoquímica), reveló que compañías extranjeras están buscando geólogos para sus exploraciones en zonas que el mismo Cigeo ha visto como las de mayor abundancia del mineral más cantado por los poetas y que ha encantado a la humanidad.

Los “placeres”, a pesar de ofrecernos la idea de un lugar de recreación, es un término técnico con el cual se refiere a los “terrenos aluviales, suelos que el río va arrastrando y que los deposita en las partes bajas y planas. Ahí se deposita el oro, en los sedimentos”.

El experto aclaró que cuando la información de hace más de 100 años habla de pepitas de 38 libras, de buena ley, es imposible dar con semejante peso. “Una pepita es como una piedra. La pepita puede ser de una o dos libras, porque es un pedazo de oro. Éste se forma por los fluidos que penetran a través de fracturas o zonas débiles de las rocas superiores de la misma corteza. Al salir a la superficie se consolida. Al consolidarse queda con aspecto redondeado. Es cuando forma una pelota que es de oro. Ésta es la pepita”.

Lo que debe ser es que juntando todos los pedazos, les dio ese peso, indicó.


Las tristezas y “Los placeres”

¿Es posible que en una nación empobrecida tengamos tanta tristeza en medio de tantos placeres? Esto suena incompatible.

Es incompatible. Nicaragua es el país más rico en minería de oro y de plata en Centroamérica. En segundo lugar está Honduras. En Nicaragua tenemos más de 100 años de estar explotando los depósitos mineros de manera industrial, y, desde los tiempos de la colonia, cuando vino Colón se encontró abundante oro que trabajaban los indígenas. Después están las minas conocidas.

Desde entonces hemos encontrado toneladas de toneladas de oro que se han explotado, y principalmente toda esta riqueza ha sido manejada por las compañías extranjeras.

En 1957, Nicaragua fue el décimo tercer productor mundial del preciado metal.


¿Con todas las toneladas que se nos han llevado, tendremos a estas alturas?
Nicaragua sigue siendo el país más rico en minería de oro en la región centroamericana. Por esa razón, ahora hay un auge grande de exploración minera en Nicaragua. De nuevo vuelve el auge que comenzó en los 90, cuando se desnacionalizó la explotación minera en 1992. A partir de ahí vino una gran cantidad de compañías. Luego el valor del oro bajó a casi 200 dólares por onza, y las compañías se retiraron. En la actualidad hacen presencia muchas empresas exploratorias de Estados Unidos, Canadá y Australia, principalmente.

Con mil dólares la onza, las ganancias de oro son millonarias en el mundo y en Nicaragua, desde luego, sostuvo.

El auge es tan grande que de los que han egresado en la carrera de Geología en sus diez años, más de 30 geólogos, todos están empleados y todavía hacen falta más. Las empresas mineras los buscan para trabajar en la parte central del país.


Oro puro en zonas vírgenes
Nicaragua todavía tiene grandes extensiones sin ser exploradas, que son la parte central y hacia el Caribe, en las zonas que antes eran selváticas de difícil penetración, dice el experto. Hay interés de otras compañías que en gran número han venido al país para explorar la otra parte que es poco conocida. Las áreas que buscan son: lado oeste de Siuna, el norte de El Rama y área central entre El Rama y Siuna.

Todavía hay por descubrir lo más rico, y una zona poco explorada son los alrededores de Bonanza, Rosita y Siuna, y hacia el norte hasta el Río Coco, indicó el ingeniero Dionisio Rodríguez.


¿Compondría la economía nacional?
No sé como manejan las ganancias ahorita. Sería importante que el Ministerio de Energía y Minas dijera cómo controlan la producción de oro, si es efectivo y favorable para Nicaragua, esto repercutirá grandemente en la economía del país, pero si los controles o los acuerdo que han hecho con las empresas mineras en la producción son de otra forma, eso nos va a condenar a vivir en lo mismo, en la pobreza en que hemos estado sin poder aprovechar las riquezas naturales que tenemos en el país.