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La calma volvió a Bilwi tras la violenta tempestad del viernes. Pero no es una calma apaciguadora, sino un tenso momento de espera que amenaza con estallar pronto, tras el anuncio de más protestas por parte de una facción del movimiento indígena Yatama, que exige elecciones municipales en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).

Osorno Coleman, el otrora comandante “Blas” de la Resistencia Indígena en los años 80, y actual líder de la facción que exige elecciones en la región, anunció ayer más jornadas de protestas a partir de mañana lunes, mientras Stedman Fagoth, líder histórico de los miskitos, reiteró que debe haber elecciones en noviembre.

Según Coleman, de origen étnico miskito, ellos rechazan la resolución del Consejo Supremo Electoral (CSE) de suspender las elecciones en la zona, debido a que, a su juicio, ésta violenta la Constitución Política, la Ley Electoral, la Ley de Municipios, y la misma Ley de Autonomía de las Regiones Autónomas de la Costa Atlántica.


Blas: “Decisión ilegal”

Según Coleman, la Asamblea Nacional es la única instancia autorizada para mandar a suspender las elecciones en tres de los ocho municipios de la RAAN (Waspam, Prinzapolka y Bilwi), “y todo lo que hagan los magistrados del Consejo supremo Electoral no tiene valor, porque la Ley Electoral no les da esa potestad”.

La resolución electoral establece que este Poder del Estado, junto al Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom) y los partidos políticos representados en el Gobierno Regional, nombrará a los funcionarios que reemplazarán a las autoridades municipales salientes.

De acuerdo al criterio de “Blas”, esto es ilegal, “ya que la única manera de que algún ciudadano llegue a ocupar esos cargos es a través de una elección popular”.

Otros dirigentes miskitos de la facción Yatama, entre liberales e independientes, anunciaron a partir de mañana una serie de manifestaciones dentro y fuera de Puerto Cabezas y la RAAN, que se extenderán al Triángulo Minero que componen los municipios de Siuna, Rosita, Bonanza; y por la parte sur, según la información, habrá protestas en Bluefields, capital de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS).

Según los dirigentes indígenas, en esos lugares ya hay grupos de ciudadanos solidarios que exigen respeto a sus derechos cívicos electorales.


Amenazas de muerte
“Hablamos de plantones por todas partes, e incluso de paralizar la región por más tiempo, y si llega a morir Federico Simons (quien se encuentra en delicado estado de salud tras ser herido de bala en la cabeza) entonces morirán otros del otro lado”, advirtieron.

Yatama, una organización indígena que surgió en los años 80 como resistencia armada frente al primer gobierno sandinista, se fraccionó cuando una parte de sus dirigentes firmó acuerdos electorales con el FSLN en las pasadas elecciones presidenciales de 2006.

Antes de estas acciones, en el año 2000, las mismas fuerzas indígenas se sublevaron ante el anuncio del CSE de no permitirles su participación en las elecciones municipales de esa fecha.

Esa decisión provocó airadas protestas que dejaron heridos y daños materiales. Posterior a ello, Yatama denunció al Estado de Nicaragua ante la CIDH y ganó la demanda internacional, hasta que el CSE, dominado por funcionarios sandinistas y liberales, le reconoció el derecho a participar como organización política.

En esta ocasión el CSE, integrado en su mayoría por magistrados de afiliación sandinista (cuatro de siete), resolvió postergar las elecciones en la RAAN hasta el último domingo del mes de abril de 2009, al considerar que no existen las condiciones técnicas para realizar un proceso de votación.

Las elecciones municipales deben efectuarse, según la Ley Electoral, el dos de noviembre próximo en los 153 municipios, aunque ahora se mantiene sólo la convocatoria en 150 alcaldías.

De acuerdo con el informe brindado el viernes por el presidente del CSE, Roberto Rivas Reyes, no existen las condiciones “porque el padrón electoral se encuentra totalmente destruido, y habría que volver a construirlo, pero no hay tiempo de aquí a noviembre próximo”.


La falacia del CSE
“Nos encontramos en una situación en que la cartografía electoral hay que reconstruirla totalmente; nuestra legislación electoral manda que cada vez que un elector sobrepasa el techo de 400 electores en una mesa, hay que hacer un nuevo derrotero de una Junta Receptora de Votos”, dijo Rivas, y explicó que este panorama fue constatado mediante una visita que realizaron a la zona el año pasado.

Señaló que el CSE detectó una serie de problemas técnicos, logísticos y humanos que impiden llevar a cabo el proceso electoral tal y como lo establece la ley. Además de ello, dijo Rivas, el desastre provocado en la zona por el huracán “Félix”, en septiembre del año pasado, afectó el engranaje de las elecciones.

Los dirigentes indígenas opuestos a este fallo acusan al FSLN de postergar las elecciones para realizar negocios de minería, petróleo y madera, además para evitar una derrota electoral por la supuesta mala administración gubernamental en la región.


Fagoth respalda elecciones
Por su parte, el también líder indígena Stedman Fagoth, combatiente histórico de las filas miskitas y otrora aliado del FSLN, dijo ayer que sigue respaldando las elecciones y “que las comunidades indígenas quieren comicios en tiempo y forma”.

Fagoth consideró “que la lucha debe de continuar, pero de otra manera, sin que haya más sangre”.

“La guerra de los 80 nos enseñó que matarnos entre hermanos no deja nada positivo, y mucho menos ahora, en 2008, creo que sea positivo continuar matándonos por asuntos políticos” expresó.


Policía investiga
Mientras tanto, la Policía Nacional, a través su subdirector, comisionado general Horacio Rocha, informó ayer en conferencia de prensa que continúa el proceso de investigación de los sucesos ocurridos el viernes.

Ese día, una facción Yatama afín al FSLN impedía la entrada al aeropuerto local de tres diputados liberales que llegaron a inspeccionar la zona. Una facción del mismo movimiento indígena, pero mucho más grande, llegó al rescate de la situación, y ambos bandos se enfrentaron a golpes, pedradas, balazos y armas contundentes.

Producto de la refriega hubo 13 heridos y 17 detenidos, saqueos y vandalismo, secuestros de rivales de ambos bandos, intentos de linchamiento, amenazas de muerte e intentos de homicidios.

Según Rocha, las investigaciones continúan, y mientras tanto, la Policía está trabajando con los líderes de las comunidades para evitar más hechos de violencia en los municipios afectados por la decisión del CSE.

Del mismo modo, el fiscal general de la República, Julio Centeno Gómez, instruyó al fiscal regional de la RAAN, Juan Barrios Saballos, investigar los hechos violentos acaecidos.

Mientras tanto, agentes antimotines que llegaron en número de 100 como refuerzo a la zona, recorrían ayer la ciudad de Bilwi y resguardaban edificios públicos.

Algunos de ellos registraban vehículos y pedían identificaciones a transeúntes sospechosos. Otros resguardaban las gasolineras, las cuales de paso estaban cerradas y sin vender combustible por órdenes policiales, debido a que la venta libre de combustible durante la protesta podía provocar incendios y mayores daños.