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Una comisión encabezada por el jefe del Destacamento Militar Sur del Ejército Nacional, coronel Rafael Barahona, realizó una inspección in situ en la zona fronteriza con Costa Rica y constató el desagüe de la laguna La Uva, a través de dos canales que construyeron aparentemente productores ticos con la complacencia de nicas, para sus proyectos productivos, desviando también las aguas del río Niño, que nace en Costa Rica y desemboca en el Lago Cocibolca, de Nicaragua.

EL NUEVO DIARIO acompañó el pasado domingo a la comitiva que además del jefe militar fue integrada por el ingeniero Marvin Villalta, por la parte institucional del Estado en San Carlos, y Teresa Mariscal, de la organización ambientalista Fundación del Río, entre otros.

Tras faenar por las aguas del Gran Lago llegamos a Punta Pizote, la línea limítrofe de Río San Juan con el departamento de Rivas, a lomo de bestia y a pie, y rompiendo abras, llegamos hasta la que otrora era una extensa laguna que debió su nombre porque tenía la forma de un racimo de uvas y que era hábitat de pájaros silvestres, de peces y de cuajipales, en peligro de morir, pero ante todo era la vida también de los humedales Los Guatuzos, declarado un sitio Ramsar.

Laguna es un charco

Una bandada de piches aún busca ese refugio y a nuestra llegada alzó vuelo, desentrañando una cruda realidad. Según el mapa cartográfico, esa laguna, que tenía unos 700 metros de ancho y unos mil metros de largo, ahora es un charco que podría medir unos 150 metros de ancho y 300 de largo.

Al jefe militar no le bastó lo que se aprecia a los alrededores de lo que era La Uva y la cruzó junto a otros compañeros, batallando con el fango y en su parte más profunda los cubrió hasta la cintura. Al adentrarse, unos pescadores sirvieron de guía hasta observar y traspasar uno de los canales que parte de la laguna hasta perderse en territorio costarricense, precisamente en el área de la hacienda La Sota. Pero también desde el agua que va a parar a otra laguna creada, pende otro canal en territorio nica que va también a la frontera de Costa Rica.

“Cuando éramos carajillos ésta era una laguna bien grande y profunda”, nos dijo el pescador tico Margarito Hernández Rodríguez.

Según René Pineda Pérez, un lugareño de Punta Pizote, ese canal fue construido hace unos seis años por interés del propietario de la hacienda La Sota, en Costa Rica, con la complacencia del retirado del Ejército, Tomás Baldizón, en cuya propiedad llamada finca El Toro, se ubica la laguna.

Para Pineda, en ese entonces, el interés de los productores fronterizos ticos era desviar las aguas “a su molino” para los cultivos de arroz, después introdujeron la ganadería y se según él, se han propuesto secar la laguna para sembrar pasto y para que no haya pegaderos para el ganado, “aunque ahora están volviendo a los cultivos de arroz”, reveló.

Pineda recordó que el pasado año, al momento que abrían otro canal desde la laguna, en territorio nica, las autoridades costarricenses suspendieron los trabajos y ocuparon la retroexcavadora que utilizaban.

Cerrar canales

El lugareño reconoce que la laguna ahora “es un charco” y que debieran cerrar los canales que han construido y abrir los de abastecimiento natural, pero consideró necesario la ubicación de un puesto de control militar en el área fronteriza con Rivas para que haya resguardo y protejan el humedal. Es evidente que ni el Marena de Rivas ni el de Río San Juan regulan y controlan los recursos de esa abandonada zona.

El coronel Barahona refirió que la iniciativa de realizar la inspección in situ, surgió después de una reunión de intercambio de información con la Policía fronteriza tica, en Upala, cuyo representante fue el mayor Eduardo Cruz Chamorro, efectuada entre el primero y tres de abril pasado.

“Allí conocimos que en el sector de la laguna se estaban haciendo trabajos que con el paso del tiempo van a llevar a la extinción de la laguna”, dijo el jefe militar, y explicó que con la Policía de frontera costarricense y Carmen María Umaña, de Amigos de la Tierra, “hicimos una incursión y constatamos los canales que van paralelos a la laguna que están desviando las aguas del río Niño, y los canales al absorber el agua están secando la laguna y también el humedal”.

Daños a humedal son inmensos

A juicio del coronel Barahona, “el daño al humedal es inmenso… de parte de las autoridades costarricenses hay conciencia del daño y hay disposición de cooperar para frenar esa devastación”.

Comentó que informó al gabinete del departamento después de la reunión con la Policía de frontera costarricense, y sus miembros expresaron preocupación, pero aseguró que elevaría un informe inmediato a su superior, así como al jefe del IV Comando Militar. Indicó que también promoverían una reunión con la Comisión Ambiental Departamental y Municipal para tomar las medidas pertinentes.

Marvin Villalta, delegado de Inafor en Río San Juan, dijo que aunque es competencia del Marena velar por las Áreas Protegidas, se unirán institucionalmente para resolver el problema que amenaza con la vida del humedal Los Guatuzos.

Proceso de desecación territorial

Por su parte, Teresa Mariscal, de Fundación del Río, dijo que observó “un proceso de desecación de los humedales en todo el territorio”, dado que las pequeñas lagunas que se observan en un mapa no existen en el terreno, “se está acabando con los espejos de agua y eso promueve que los humedales se sequen mucho más temprano, y eso afecta las descargas de agua en el lago porque son sistemas naturales conectados, el problema es grave para la vida silvestre, acuática, del humedal, el lago y la vida humana”, advirtió Mariscal.

Para Mariscal, desde el punto de vista legal “cuando tenemos una cuenca o microcuenca compartida de forma unilateral no se pueden tomar decisiones, tienen que tomar parte los gobierno al más alto nivel, son las cancillerías con sus ministerios los que se deben poner de acuerdo“.

Según Mariscal, se está hablando de un sitio Ramsar, donde el gobierno de Nicaragua ha hecho un compromiso internacional para proteger esa área. A su juicio, “hay un problema de abandono, de soberanía, los costarricenses están en un constante abuso de nuestros recursos y ante la fuerte crisis que enfrentan, han encontrado los recursos naturales en Nicaragua”, apuntó la funcionaria de Fundación del Río.