Melvin Martínez
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Todos los años la Organización Mundial de la Salud aprovecha su aniversario para llamar la atención sobre un aspecto de salud de impacto global. Este año, en su 60 aniversario, decidieron dedicar el Día Mundial de la Salud al cambio climático y a los daños colaterales a la salud.

Ayer, la OPS/OMS celebró su día con las instituciones en alguna medida involucradas en el tema: Enacal, Marena y Minsa.

“El cambio climático ocupa un lugar cada vez más relevante en las agendas políticas de cada uno de los países de la región. Nicaragua no es la excepción, antes del año 2000 en Nicaragua no existían instrumentos jurídicos en temática de medio ambiente; hoy en día se han publicado la Ley General del Medio Ambiente y los Recursos Naturales”, dice parte de un comunicado de la Organización Panamericana de la Salud, OPS.

“Sin embargo, todavía hay obstáculos que superar; actualmente hay una separación de responsabilidades en las instancias creadas para las áreas de bosques y cambio climático”, agrega la información.

Se afianzan males mortales
La OMS reconoce que calcular las consecuencias en términos sanitarios es difícil, estima que los cambios climáticos vividos en el planeta desde mediados de los años setenta podrían haber causado 150,000 víctimas hasta el año 2000.

Desde esa fecha, las mediciones son aún más concretas. Sólo la diarrea, la malaria y la malnutrición (enfermedades muy sensibles al clima) causaron más de 3.3 millones de muertes en 2002; mientras que la ola de calor sufrida por los países europeos en el verano de 2003 se cobró 27,000 vidas prematuramente, según datos del organismo.

Según los expertos de la organización, en un futuro cercano habrá un incremento desmedido en casos de enfermedades como malaria, dengue, infecciones respiratorias, diarreas y cólera. Coincidencia o no, estas enfermedades son las que más afectan a la población nicaragüense.

La representante de la OPS en Nicaragua, doctora Socorro Gross, mencionó que la vinculación entre la conservación del medio ambiente y la lucha contra la pobreza, requiere que las instituciones involucradas asuman esta problemática, realizando acciones conjuntas para la implementación de medidas de prevención y vulnerabilidad.

Según el Informe Stern, el aumento de dos grados en la temperatura media traerá un incremento de entre 40 y 60 millones de africanos expuestos a la malaria.

En Nicaragua, este cambio climático se manifiesta en el aumento de la temperatura, disminución de las precipitaciones y los campos nubosos; todo ello provoca incendios en los bosques, erosión de la capa superficial de suelo, fragilidad de los cultivos, evaporación acelerada de las cuencas de agua, y aumento en la morbi-mortalidad asociadas con la malnutrición, enfermedades respiratorias, diarreicas y cardiovasculares, la aparición de plagas como las ratas que nos traen como resultados la leptospirosis.