•  |
  •  |
  • END

Acciones inmediatas para recuperar el caudal de la laguna La Uva y una investigación que permita esclarecer lo que ha ocurrido en el proceso de desecación de la fuente propia del humedal Los Guatuzos, demandaron habitantes de la zona que fueron testigos de la introducción de retroexcavadoras desde territorio costarricense para abrir canales, a través de los cuales se ha succionado la laguna.

Lugareños que pidieron omitir sus nombres refirieron que para que productores ticos desviaran las aguas de La Uva para su beneficio, nicaragüenses de esas tierras colindantes vendieron supuestamente los derechos por una cantidad millonaria de colones, iniciando los trabajos en territorio nicaragüense en 2003.

Al momento existen dos canales que succionan la laguna y el río Niño, mientras el pasado año autoridades costarricenses fronterizas intervinieron ante la denuncia de un mandador de una hacienda nicaragüense, porque una retroexcavadora realizaba trabajos para abrir otro canal desde la laguna, y fue ocupada la maquinaria.

Qué dice la ley
La Ley 559, Ley Especial de Delitos contra el Medio Ambiente y los Recursos Naturales, dice en el capítulo III, sobre los delitos contra los recursos naturales, en su artículo 19: “Desvío de corrientes de aguas. El que sin autorización de la autoridad competente o excediéndose de la autorización concedida, construya diques, mutros de contención, obstruya, retenga, desvíe o haga disminuir el libre curso de las aguas de los ríos, quebradas o otras vías de desagüe natural, de manera permanente, afectando directamente los ecosistemas, la salud de la población o las actividades económicas, será sancionado con pena de 1 a 3 años de prisión, debiendo, además, restituir a su costa la situación a su estado anterior”.

Según analistas ambientales locales, la Ley de Aguas Nacionales no podría ser aplicable porque es de reciente publicación, y la ley no es retroactiva. Autoridades comprometidas con las Áreas Protegidas, como el Marena y otros, no se encontraban ayer en el departamento para conocer su reacción ante este grave problema, dado que se encontraban en reunión con la ministra.

El coronel Rafael Barahona, jefe del Destacamento Militar Sur del Ejército Nacional, quien dirigió la inspección in situ y tuvo la oportunidad de constatar la apertura de los canales desde la laguna, en territorio nicaragüenses, y desde el lado costarricense, reconoció la demanda hecha por don René Picado López, de instalar un puesto de control en la zona.

“Tiene razón, lo veremos con mi jefe superior para coordinar con el Marena y otras instituciones involucradas en la protección del medio ambiente”, afirmó.

Teresa Mariscal, de Fundación del Río, con especialidad en ecología y recursos naturales, dijo que la laguna natural alimentada por el río El Niño, que nace en Costa Rica y desemboca en el Lago Cocibolca, sobre una extensa planicie conformando un Palustre, según mapas del Ineter del año 1987, era de unas 100 hectáreas. Esta laguna, además de una red amplia de quebradas, bañan una extensión alrededor de unas 900 ha (3 km2) dado a que el nivel freático es superficial”.

Truncan vida de humedal

Señaló que “con el dragado excesivo de los dos canales que se han construido en el borde del humedal laguna La Uva, se ha truncado el ciclo natural de desarrollo de la laguna y de toda la vida acuática y terrestre que habitaban en ese humedal”.

Indicó que otros problemas observados durante la gira son los incendios de los humedales, tala de bosque y ganadería, todo esto trae como consecuencia la alteración de los procesos ecológicos y biológicos que se desarrollan en las lagunas y en los humedales.

La funcionaria de Fundación del Río concluyó en que existe un proceso de desecación del sistema de humedal asociado a la laguna La Uva y el espejo de agua se ha reducido en un 70% en comparación al existente en 1987.

A su juicio, se ha violado el Reglamento de Áreas Protegidas, el cual, en sus artículos 37 y 38 específica que toda actividad que se pretenda realizar en un área protegida deberá ser autorizada por la Dirección de Áreas Protegidas del Marena.

Explicó que la desecación afectará un área de unas 900 hectáreas, lo que se traduce en una afectación al régimen hídrico vinculado al Lago Cocibolca y provoca una reducción del potencial de reproducción de la vida acuática y la vida silvestre principalmente avifauna del humedal.

Consideró que el desvío de aguas y canalización directa hacia el lago influye negativamente, ya que aumenta la pluma de sedimentación en las costas del mismo aumentando los problemas de navegabilidad y de reproducción de fauna acuática que penetra a los diferentes afluentes del lago para reproducirse, y que se está amenazando la conectividad biológica dentro del Corredor Biológico de los Humedales, entre Nicaragua y Costa Rica y el resto de América, tomando en cuenta que esta área constituye un sito de refugio y descanso para muchas aves migratorias.